En el marco de las actividades conmemorativas y de lucha de cara al 11° aniversario del movimiento Ni Una Menos, el Municipio de Quilmes llevó adelante este martes un acto oficial de entrega de certificados de capacitación en la Ley Micaela a trabajadoras y trabajadores de la administración pública local. La jornada, enfocada en profundizar las políticas de sensibilización contra la violencia machista, estuvo encabezada por la intendenta interina, Eva Mieri, y tuvo lugar en las instalaciones de la Casa de las Culturas, ubicada en el Pasaje Papa Francisco (ex Rivadavia) 383.
La iniciativa busca consolidar la perspectiva de género de forma transversal dentro de la gestión local. La entrega se produce en una semana marcada por el dolor tras los recientes casos de femicidios que conmovieron al Conurbano.
El rol del servidor público y la prevención estatal
Durante su alocución frente a los agentes municipales, Eva Mieri vinculó de manera directa la formación teórica con la urgencia que se vive en las calles. “Los femicidios son la expresión más grave de la violencia por motivos de género. Por eso es importantísimo que hoy ustedes puedan llevarse no solo un certificado, sino el deber moral, como servidores públicos que somos, de poder garantizar una conciencia que atraviese a cada una de las áreas de nuestro Municipio”, aseguró la jefa comunal interina. Ella estuvo acompañada en el estrado por la secretaria de Mujeres, Diversidades y Derechos Humanos local, Bárbara Cocimano.
Mieri profundizó sobre el carácter estructural de la problemática, señalando que «la violencia por motivos de género es histórica. Hace siglos que las mujeres estamos sumergidas en un sistema patriarcal que todo el tiempo nos condiciona. Este tiempo nos convoca a que cada uno de ustedes, siendo trabajadores, trabajadoras o personal político superior de nuestro Municipio, dediquen su tiempo en la aplicación de una ley que no es simplemente venir y cumplir, sino justamente sensibilizar, informar y poder adquirir herramientas”.
A su turno, Cocimano marcó la postura de la gestión quilmeña frente a las directivas de recorte y desfinanciamiento de áreas sensibles: “Para nosotros es muy importante dejar en claro que el rol del Estado, en este caso el Municipio de Quilmes, es abordar las cuestiones de género y no mirar para otro lado. Es tratar de trabajar no solamente en el abordaje, sino también en la prevención y en las capacitaciones, en la formación y en la deconstrucción de la sociedad completa”.
El origen de la normativa y la obligatoriedad local
Cabe recordar que la Ley Micaela (Nacional Nº 27.499) establece la obligatoriedad de la capacitación en temáticas de género y violencia contra las mujeres para todas las personas que se desempeñen en la función pública, en sus tres poderes. En el ámbito local, la Municipalidad de Quilmes se adhirió formalmente mediante una ordenanza del Concejo Deliberante, disponiendo un esquema de formación ineludible para todo su personal.
Memoria activa: La normativa lleva el nombre de Micaela García, una joven de 21 años que fue víctima de un brutal femicidio en Gualeguay, Entre Ríos, en el año 2017. Aquel trágico caso dejó en evidencia las graves fallas en los procesos de intervención del Estado y la total ausencia de abordajes con perspectiva de género por parte de los funcionarios actuantes.
Tras recibir sus correspondientes diplomas, los empleados municipales destacaron el valor práctico de los contenidos cursados. Susana Prony, una de las trabajadoras distinguidas, manifestó de forma emotiva: “Más allá del reconocimiento, es la toma de conciencia de lo que significa la Ley Micaela para todas las mujeres que transitamos violencia y para que se frene este flagelo de este machismo que nos está matando, y que seamos la voz de quienes ya no tienen voz”.
El encuentro contó además con la participación de diversos miembros del gabinete quilmeño, entre ellos el secretario de Ambiente y GIRSU, Roberto Gaudio; la secretaria de Salud, Natalia Nápoli; las subsecretarias de Salud, Agostina Spadea, y de Atención Primaria, Laura Navarro; junto a las directoras de las áreas específicas de género, Laura Ríos, Paula López y Nora Marchese.
