La comunidad educativa de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ) atraviesa jornadas de profundo pesar y luto institucional. En las últimas horas se conoció la triste noticia del fallecimiento de Julio Volonte, un ex trabajador de la casa de altos estudios cuya partida física generó un inmediato impacto de dolor entre las decenas de compañeros, docentes y estudiantes que compartieron con él años de labor diaria, militancia institucional y compromiso social.
La lamentable novedad fue confirmada de forma oficial por las autoridades de la universidad a través de un sentido comunicado difundido en sus canales de redes sociales. «Con profundo dolor comunicamos el fallecimiento de Julio Volonte, ex trabajador de nuestra casa de estudios. Enviamos un fuerte abrazo a sus amigos, familiares y compañeros», expresaron desde el rectorado lomense.
Un legado de calidad humana en el campus
Tras difundirse la noticia en los pasillos del campus universitario de la Ruta 4, las muestras de afecto y las anécdotas para homenajear su figura se multiplicaron entre el personal no docente y el claustro estudiantil. Quienes tuvieron la oportunidad de transitar jornadas laborales junto a él lo recordaron de forma unánime por su inquebrantable compromiso cotidiano, su enorme calidad humana y el cálido vínculo afectivo que supo construir pacientemente con alumnos, profesores y trabajadores a lo largo de su trayectoria en la institución.
Una semana de dolorosas despedidas para Lomas
La irreparable pérdida de Volonte se produce en un momento de especial sensibilidad para la comunidad de la UNLZ, golpeada por la fatalidad en un lapso de muy pocos días. Cabe recordar que la semana pasada la Facultad de Ciencias Sociales de la misma universidad debió despedir con idéntico pesar a Tito García, un histórico y emblemático trabajador no docente que representaba una de las figuras más entrañables del edificio de Sociales.
En aquella oportunidad, desde la conducción de la facultad habían destacado que García era un hombre «muy querido por toda la comunidad de Sociales UNLZ», mientras que cientos de graduados y exalumnos inundaron las redes recordándolo por su solidaridad, su perfil componedor y su permanente disposición para dar una mano a quien lo necesitara en el ingreso a la vida universitaria.
Hoy, familiares, amigos, compañeros de tareas y allegados de ambos trabajadores los recuerdan con profundo cariño y respeto en las redes sociales, acompañando a sus seres queridos en este difícil bache emocional y comprometiéndose a mantener vivo el legado de pertenencia y compañerismo que ambos dejaron marcado en el corazón de la comunidad universitaria lomense.
