Un brutal y sangriento episodio de inseguridad sacudió las calles del Conurbano bonaerense en las últimas horas. Un chofer de aplicación de viajes de 39 años fue asesinado de una puñalada en el pecho tras ser emboscado por una banda de delincuentes en la localidad de Rafael Castillo, partido de La Matanza. El trabajador de transporte acababa de estacionar su vehículo en la puerta de la vivienda de una pasajera cuando fue abordado con fines de robo; los delincuentes lo atacaron ferozmente a sangre fría y escaparon sin lograr sustraer ninguna pertenencia.
Fuentes policiales confirmaron a este medio que la víctima fatal fue identificada de forma oficial como Lucas Ezequiel Olivera. El hombre trabajaba diariamente al volante bajo el sistema de Uber para poder sostener económicamente a su familia.
Una emboscada de cuatro delincuentes
El violento asalto se registró durante la mañana de este martes 2 de junio. Olivera arribó a bordo de su automóvil particular, un Ford Fiesta de color blanco, hasta la numeración de la calle Zinny 3218. Su objetivo era recoger a una usuaria que había solicitado el viaje: una mujer de 35 años que se desempeña profesionalmente como personal del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) en la Unidad N° 43 de la zona.
De acuerdo con el crudo relato que brindó posteriormente la pasajera ante las autoridades, la secuencia del terror se desató en apenas un par de segundos. En el preciso instante en el que la mujer abrió la puerta trasera para intentar subir al vehículo, ambos fueron sorprendidos de forma abrupta por cuatro delincuentes que se encontraban armados.
Mientras parte de la banda rodeaba el Ford Fiesta, uno de los asaltantes extrajo una cuchilla de gran tamaño y otro efectuó un disparo de arma de fuego para amedrentar al conductor. En medio del caos generado por el asalto y la resistencia de la víctima, la testigo presenció el momento exacto en el que uno de los ladrones le asestó una certera puñalada a Olivera a la altura del tórax. Inmediatamente después de perpetrar la agresión física, la banda abortó el atraco y se dio a la fuga a toda velocidad por los pasillos del barrio.
El agónico escape registrado por las cámaras
La dramática huida de la víctima quedó registrada en las filmaciones de una cámara de seguridad instalada en la cuadra. Gravemente herido y perdiendo una gran cantidad de sangre, Olivera logró poner en marcha el auto para alejarse del peligro. Sin embargo, a los pocos metros detuvo la marcha de la unidad, descendió del habitáculo agarrándose el pecho con muestras de dolor y se desplomó sobre la calzada, donde fue asistido en primera instancia por un transeúnte que pasaba de casualidad por el lugar.
El chofer de la aplicación fue trasladado de urgencia por una patrulla hacia las instalaciones del hospital más cercano. No obstante, los voceros policiales detallaron que el paciente ingresó a la guardia médica de urgencias en un estado de total inconsciencia y, a pesar de los esfuerzos de reanimación de los médicos de turno, falleció a los pocos minutos producto de la gravedad del corte sufrido en la zona cardíaca.
Investigaciones y asesinos prófugos
Efectivos policiales pertenecientes a la Comisaría de Rafael Castillo intervinieron de forma inmediata en la escena del crimen y desplegaron un operativo cerrojo en las barriadas aledañas. A pesar de los rastrillajes preventivos, los cuatro homicidas continúan prófugos de la justicia y son intensamente buscados por las brigadas de investigaciones de La Matanza.
La pasajera, quien afortunadamente resultó físicamente ilesa del traumático suceso, prestó una extensa declaración testimonial ante la policía del distrito, aportando descripciones fisonómicas y detalles clave sobre la mecánica del asalto. La causa judicial quedó formalmente radicada bajo la órbita de la Fiscalía Temática de Homicidios del Departamento Judicial de La Matanza, a cargo del fiscal Adrián Arribas, quien ordenó el relevamiento de más dispositivos tecnológicos vecinales para identificar a los asesinos.
