La ciudad de Junín fue escenario de una escena de película que de milagro no terminó en tragedia. Un hombre de 45 años, identificado como Martín Sebastián Salcedo, fue detenido tras una violenta persecución policial sobre la Ruta 65. El sujeto tenía un objetivo escalofriante: se dirigía a atacar con bombas molotov a su expareja, quien apenas un día antes lo había denunciado por violencia familiar.
🛑 Locura y tiroteo en la Ruta 65.
La Policía detuvo en Junín a un hombre tras una feroz persecución de 10 kilómetros. El agresor planeaba atacar la casa de su expareja: adentro del auto llevaba un bidón de nafta y bombas molotov listas para usar. La mujer lo había denunciado el… pic.twitter.com/B1hjhPdjbA
— @diarioconurbano (@DiarioConurbano) May 25, 2026
La impresionante secuencia comenzó en la intersección de la avenida Alvear y Juana Azurduy, en la periferia de la ciudad. Efectivos de la Comisaría 2ª acudieron al lugar tras el llamado al 911 de un vecino que alertó sobre la presencia sospechosa de un vehículo estacionado a pocos metros de la vivienda de la víctima.
Al acercarse al Volkswagen Vento color gris, los policías intentaron identificar al conductor. Sin embargo, Salcedo aceleró a fondo y se dio a la fuga, dando inicio a un escape a toda velocidad.
Una persecución de película por la Ruta 65
El delincuente huyó hacia la Ruta Provincial 65 perseguido de cerca por dos patrulleros de la Policía Bonaerense. Durante un trayecto de aproximadamente 10 kilómetros, el conductor realizó maniobras sinuosas y de extremo peligro para evitar ser alcanzado.
La tensión llegó a su punto máximo a la altura del relleno sanitario de la zona. Allí, Salcedo chocó contra uno de los patrulleros y terminó con el auto metido en una zanja. A pesar del impacto, intentó continuar su escape maniobrando en dirección contraria. Ante el riesgo inminente y desconociendo si el prófugo estaba armado, uno de los oficiales bajó de su móvil y efectuó disparos contra los neumáticos y la carrocería del vehículo, secuencia que quedó registrada en el video de un testigo que circulaba por la zona.
Ileso de los disparos, el agresor logró avanzar unos kilómetros más hasta que, finalmente, fue cercado e interceptado por personal policial de apoyo.
El escalofriante hallazgo en el auto y la causa judicial
Una vez reducido y esposado, los uniformados procedieron a requisar el Volkswagen Vento. El hallazgo confirmó las peores sospechas: en el interior del habitáculo encontraron un bidón repleto de nafta y dos botellas de vidrio con trapos, listas para ser utilizadas como bombas molotov.
El caso quedó en manos de la fiscal Vanina Lisazo, titular de la UFI N° 1 del Departamento Judicial de Junín, quien imputó a Salcedo por los delitos de «daño calificado en flagrancia» y «resistencia a la autoridad». En paralelo, y a raíz de la denuncia por violencia de género que había realizado la víctima el día anterior, el Juzgado de Familia local le impuso una estricta restricción perimetral.
Por otro lado, respecto al accionar de las fuerzas de seguridad, la fiscalía no tomó medidas contra el efectivo que disparó, mientras que Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense solo ordenó una evaluación psicológica de rutina para el oficial.
