El obispo de Lomas de Zamora, monseñor Jorge Lugones, se mostró preocupado por la situación social y de inseguridad en su diócesis. “El problema de la seguridad no se resuelve con patrulleros, chalecos y armas”, sostuvo.
El prelado consideró que esos elementos “son para proteger a la policía y está bien. Pero no es para cuidarnos a nosotros. Para eso necesitamos los foros de la seguridad donde participaban los vecinos, el maestro del barrio, el cura párroco”.
En declaraciones al programa “Desde el Sur” que se emite por Megafon FM 92.1, Lugones resaltó los foros de seguridad creados durante la gestión del ex gobernador Felipe Solá. “Esos espacios hacían que se sacara a un comisario si era corrupto y se tuviera la información de donde se vendía droga, por ejemplo. Estos foros de seguridad han sido destruidos por el gobierno provincial anterior”, subrayó.
En esta línea, lamentó que no exista una política de seguridad eficaz. “Organizamos una fuerza para la represión, pero en un montón de temas las mafias están y no se resuelve nada”, señaló.
Días atrás, el obispo firmó un convenio con el Minesterio Público Fiscal de la Nación para facilitar el acceso a la justicia, en delitos federales, a los vecinos de la diócesis que abarca los distritos de Lomas de Zamora, Almirante Brown, Esteban Echeverría, Ezeiza, Presidente Perón y San Vicente.
“El vecino hace su denuncia y se cansa. Si no prospera, hay descreimiento y no se denuncia. En los foros había una relación directa con la comunidad y la fuerza de seguridad era parte del tema”, opinó.
Monseñor Lugones, en esta línea, subió el tono de sus críticas al considerar que hay miedo en la población de denunciar los delitos porque hay sectores intermedios “que están con mucha corrupción y la gente desconfía”.
“Tuvimos 4 robos en parroquias de la diócesis y en uno de ellos quedó comprobado que lo había operado personal policial y nunca se aclaró nada. Por eso hay temor y nunca se resuelve nada”, añadió.
En tanto, el obispo fue consultado sobre las problemáticas sociales en el sur del Conurbano. “La situación es muy delicada y grave en sectores periféricos de la Diócesis. Estamos desbordados porque nos falta voluntariado. Estamos con un proyecto para adolescentes y jóvenes en situación de vulnerabilidad psicosocial. Formarlos y capacitarlos en reciclaje o huertas comunitarios. Lo que no hay es trabajo y es lo que queremos generar. Necesitamos recursos y material humano”, explicó.
Además, monseñor Lugones se refirió a la resistencia, de la que fue parte, que logró que no se instalara un Bingo a pocos metros del Puente La Noria, en Lomas de Zamora. “Fue una tarea interinstitucional. El Gobierno de la Provincia también acompañó porque veníamos mal, con un imperativo categórico que parecía incuestionable sólo porque era un traslado y no creación del bingo. Se estaba por poner un lugar de adicción y en una zona vulnerable”.
Finalmente, hizo un llamado al trabajo articulado entre distintos sectores. “Siempre es necesario trabajar institucionalmente. En esta situación del país, ningún sector va a salir sólo. Debemos trabajar para sacar el país adelante”, finalizó.