Una investigación de la Justicia de Lomas de Zamora permitió desarticular en las últimas horas a una organización criminal acusada de perpetrar una violenta entradera en Monte Grande en la que sustrajeron cerca de 25 millones de pesos. Según la instrucción de la causa, los asaltos eran coordinados por internos desde distintas unidades del Servicio Penitenciario Bonaerense. Fueron detenidos cuatro hombres y dos mujeres que integraban la banda.
El operativo consistió en una serie de allanamientos simultáneos en diversos puntos del conurbano, tras seguir la pista de un robo ocurrido meses atrás. La investigación determinó que los delincuentes contaban con información precisa sobre sus víctimas, obtenida a través de tareas de inteligencia previa y comunicaciones fluidas con reclusos.
El «cerebro» detrás de las rejas
De acuerdo a las fuentes policiales, la banda operaba con una estructura piramidal donde los líderes, alojados en penales bonaerenses, utilizaban teléfonos celulares para impartir directivas, organizar la logística y distribuir los roles de los integrantes que se encontraban en libertad.
La investigación llevada a cabo por la DDI de Lomas de Zamora reveló que desde las Unidades Penitenciarias 02, 07 y 37 se habrían coordinado parte de las maniobras, sumando la participación de cómplices en domicilios de Olavarría, Pablo Nogués y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Durante el asalto que dio origen a la pesquisa, los delincuentes irrumpieron en una vivienda, redujeron a los propietarios bajo amenazas de muerte y lograron alzarse con una suma que ronda los 25 millones de pesos, entre moneda nacional y divisas extranjeras.
Resultados de los operativos
En los procedimientos realizados por las fuerzas de seguridad se logró la detención de los sospechosos vinculados a la ejecución material del robo. Además, se incautaron los siguientes elementos de interés para la causa:
- Armas de fuego de diversos calibres.
- Equipos de telefonía móvil.
- Dinero en efectivo.
- Vehículos utilizados en el hecho.
La causa se encuentra radicada en la UFI 4 descentralizada de Esteban Echeverría, donde se investiga a los detenidos bajo los cargos de robo agravado por el uso de arma de fuego, asociación ilícita y privación ilegítima de la libertad. En paralelo, se iniciaron actuaciones administrativas para determinar las responsabilidades dentro de los establecimientos carcelarios desde donde se habrían gestado los delitos.