El equipo de Leonardo Lemos dejó atrás el trago amargo del clásico y consiguió su primera victoria del año en el Estadio Eduardo Gallardón. Con goles de Mauricio Asenjo y Camilo Viganoni, el Milrayitas superó por 2 a 0 al conjunto chaqueño y vuelve a acomodarse en la Zona A de la Primera Nacional.
Un arranque soñado y pedido de disculpas
El partido no pudo empezar mejor para el dueño de casa. Apenas a los tres minutos de juego, una excelente jugada de Alex Valdez Chamorro (una de las figuras del encuentro) derivó en un centro preciso de Peter Grance. En el área apareció el olfato de Mauricio Asenjo, quien con un cabezazo cruzado que dio en el palo y entró, decretó el 1 a 0. El festejo fue un desahogo total y vino acompañado de un emotivo pedido de perdón del delantero a la hinchada por el penal fallado en la fecha anterior.
Tras la ventaja tempranera, Los Andes cedió algo de terreno y la visita estuvo cerca de amargar la tarde. El arquero Sebastián López brilló al tapar un remate venenoso de Valenzuela y, en la jugada siguiente a la salida de un córner, una salvada providencial de Daniel Franco combinada con el travesaño evitaron el empate tras una arremetida de Silvera.
El golpe de gracia para asegurar los tres puntos
Durante el segundo tiempo, el encuentro se mantuvo en un terreno de incertidumbre. Si bien el elenco chaqueño no generaba un riesgo abrumador en el área de López, la diferencia mínima mantenía en vilo a todo el estadio.
El alivio definitivo llegó recién a los 32 minutos del complemento. Tras un lateral ofensivo, Camilo Viganoni hizo valer su potencia física: aguantó firme la marca, giró sobre su propio eje y sacó un derechazo letal que se clavó arriba, inatajable contra el primer palo de Caprio.
Fue un 2 a 0 necesario, festejado y tranquilizador. Una victoria fundamental para despejar dudas, curar heridas y demostrar que el Milrayitas quiere pelear en el lote de los protagonistas en esta exigente temporada.