Tras siete meses de atraso, la Agencia Nacional de Discapacidad le pagó parte de la deuda al Pequeño Cottolengo de Don Orione y se comprometieron a saldar la deuda para que el hogar sigue funcionando. En tanto, desde la institución advirtieron sobre la difícil situación que atraviesan otros Cottolengos y centros de discapacidad por el atraso de Nación.
A través de un comunicado, el hogar detalló que Incluir Salud le había depositado lo adeudado entre febrero y mayo pero todavía faltaban de junio a septiembre, no obstante, expresaron que desde el programa se comprometieron a “cumplir con sus obligaciones” para que no vuelva a haber otro atraso.
Al respecto, el trabajador del Cottolengo Hugo Ortíz destacó a DiarioConurbano.com que “se pudo cumplir con las obligaciones laborales correspondientes de agosto” e indicó que “el compromiso del programa es mantener con regularidad los pagos porque todavía faltan pagar cuatro meses y faltan otros tres para finalizar el año” aunque sostuvo que “no hay fecha” de cuándo cancelarán toda la deuda.
“Tenemos una tranquilidad que es parcial porque nos han abonado esa parte pero el sector de discapacidad, otros hogares y Cottolengos siguen con la misma problemática y no tienen novedades”, advirtió y remarcó que “la preocupación sigue porque hay muchas entidades que siguen mal porque no es que dieron una respuesta a todo el sector”.
Desde la Agencia Nacional de Discapacidad argumentaron el atraso en que “se había terminado el presupuesto y no tenían dinero” aunque el atraso data de febrero, es decir, que en el segundo mes del año el área estaba sin fondos. A esto, Ortíz sumó que “en el Boletín Oficial se publicó una notificación de que se ampliaba el presupuesto para este año en varios ministerios y secretarías”.
Ante este panorama, el miembro del Cottolengo de Don Orione expresó que “es un respiro porque los trabajadores pudieron cobrar el mes de agosto completo y se actualizaron las deudas” pero subrayó que seguirán “atentos para ver qué pasa con el resto de la deuda, con el tema de la actualización arancelaria porque si no cierran los números por más que te den el dinero, no se pueden cubrir los gastos”.
Para finalizar, Ortíz destacó la preocupación por parte de sectores de la sociedad ante el peligro de cierre del Cottolengo: “Fue muy emocionante ver que todo el mundo se movilizó, ver que trataron de colaborar de diversas maneras, de la manera que cada uno podía y aún siguen los llamados y mensajes. Fue muy movilizador saber que hay tanta gente apoyándonos”.
