La Policía Federal detuvo a dos acusados una millonaria estafa con la venta de automóviles en una agencia de Temperley. Se trata del gerente y del jefe de Ventas de la firma, quienes se encontraban prófugos desde setiembre de 2025.
Fuentes judiciales informaron a DiarioConurbano.com.ar efectivos del Departamento de Investigaciones Especiales de la Policía Federal efectivizó la detención de Hernán De Campo, ex jefe de Ventas de la agencia Vi-Lion. Fue atrapado en un barrio cerrado de José C. Paz.
En tanto, también fue apresado Lucas Della Vedoba, ex gerente de esa concesionaria. En su caso fue detenido en una vivienda de la localidad de Ituzaingó.
Los dos hombres están imputados 26 estafas reiteradas y asociación ilícita. En las próximas horas serán indagados por el fiscal Jorge Grieco quien, junto al ayudante fiscal Alejandro Alleno, de la UFI 8 de Lomas de Zamora, llevan adelante la investigación.
Las mismas fuentes recordaron que los allanamientos fueron avalados por el Juzgado de Garantías 1 de Lomas.
En la causa aún permanece prófugo el dueño de la concesionaria Temperley, Hernán Velardo. Está imputado de ser el jefe de una asociación ilícita dedicada a la estafa con la venta de automóviles.
Los investigadores también determinaron que “personas que dicen ser de la agencia se han comunicado con los estafados para seguir dando excusas y promesas”, muy posiblemente con el fin de que abandonen el reclamo.
LA MECÁNICA
La agencia de venta de automóviles se encontraba en la esquina de la avenida Yrigoyen y Garibaldi, en Temperley. Las primeras denuncias datan de hechos de 2024.
Fuentes de la investigación informaron a DiarioConurbano.com.ar que tras la denuncia de tres víctimas la UFI 8 de Lomas de Zamora, especializada en delitos de defraudación, avanzó en el trabajo para determinar cuál era la operatoria de la agencia de venta de automóviles.
Según trascendió, se determinó que empleados de la agencia Vi-Lion contaban por redes sociales a los clientes-víctimas para ofrecerles la compra de vehículos. Luego, los citaban y ya en la agencia, un vendedor se encarga de cerrar la operatoria.
Cuando las víctimas decidían la compra del auto a través de un plan de pagos, firmaban un convenio de reserva y les otorgaban un CBU para abonar la seña y comenzar también con el pago de cuotas.
“A los pocos meses, ante las primeras consultas de la víctima comenzaban las falsas justificaciones: que la entrega está demorada por faltante de color, por un tema administrativo, etcétera”, contaron fuentes de la investigación.
Según se determinó en los casos denunciados, algunas personas llegaron entregar 5 millones de pesos en cuotas, y otras hasta 3 mil dólares.
Las víctimas también denunciaron que, en un momento, les brindaron otro CBU para hacer los depósitos. Era de los propios empleados. Lo que sucedió fue que le cerraron la cuenta al dueño y este obligaba a sus vendedores a cobrar ellos, con sus cuentas, las cuotas a los estafados para transferirles el dinero.
