La Comisión de Género, Mujer y Políticas públicas del Colegio de Abogados Avellaneda-Lanús (CAAL) manifestó su repudio frente a la actitud de grupos violentos que el domingo último se acercaron a la marcha de cierre del Encuentro Nacional de Mujeres (ENM) en Mar del Plata “se aproximó y con actitud vandálica, violenta, fundamentalista y con un claro menosprecio hacia la mujer, atacó a las manifestantes, quienes luego fueron reducidas por una policía violenta”. La titular de esa comisión, Claudia Caram, no sólo repudió los hechos ocurridos frente a la catedral marplatense. También resaltó la importancia de la magnitud del ENM y los temas que allí se debatieron.
“Emoción y responsabilidad. Esas dos palabras bastarían para describir lo que sentí el sábado al caminar entre más de 65000 mujeres en el acto de apertura del 30 Encuentro Nacional de Mujeres. Palabras no sólo generadas por la cantidad de personas de todo el país que se acercaron a Mar del Plata para debatir sobre la situación actual de la mujer; sino por la variedad, los contrastes y la convivencia armoniosa con esas diferencias a cuestas”, sostuvo Caram, quien encabezó una delegación del CAAL, en Mar del Plata.
“Mujeres del Chaco, de Córdoba, de Rosario. De agrupaciones políticas, territoriales, profesionales. Mujeres que no pertenecían a ningún movimiento. Niñas, madres y abuelas. Miembros de pueblos originarios. Militantes LGTB. Estudiantes. Todas reunidas bajo muchas consignas compartidas y tolerando las disidencias”, resaltó.
La abogada contó que durante el encuentro las mujeres “compartieron sus inquietudes, ideas, experiencias, anhelos”. Y añadió: “la concurrencia era tal que las mujeres no entrabamos en edificio alguno y los talleres se trasladaron a la calle, a las plazas, a la playa. El taller de Mujeres y Femicidio fue uno de ellos. Participamos sentadas en ronda sobre el pavimento de la calle”
“No sólo asistimos mujeres argentinas. Se podían ver banderas uruguayas, compartir unas palabras con compañeras españolas y escuchar la experiencia en carne viva la representante del Movimiento Internacional de Mujeres Kurdas en el subsuelo de la Facultad de Derecho, Melike Yasar quien explico que lo que conocemos mediáticamente como lucha de las mujeres kurdas es un 10% de su disputa real. El 90% que no conocemos es su combate por ser libres de las estructuras patriarcales presentes en las sociedades”, contó.
“Después de los talleres marchamos todas juntas. Con banderas en alto, cantos y gritos pidiendo por lo que falta y recordando a nuestras hermanas caídas bajo los diferentes tipos de violencia que aún hoy, en una sociedad democrática, sufrimos a diario”, agregó Caram
La abogada del CAAL recordó que en el manifestación del domingo “una columna se separó del circuito de la marcha planeado por la comisión organizadora del encuentro, se manifestó en la puerta de la iglesia y fue atacada. Primero por un grupo de civiles de ultraderecha liderados por Carlos Pampillón, dirigente de Fonapa (Foro Patriótico Nacional). Luego por la policía, que las reprimió sin la orden de la fiscal de turno, Andrea Gómez, con gases lacrimógenos y balas de goma. A ellas y a cualquier ciudadano que se encontrara en la zona; incluidos niños, ancianos y artesanos. Y para terminar de definir con punto y coma el concepto de violencia institucional, las detuvo ilegalmente y las mantuvo, heridas y esposadas dentro de la Catedral”.
Claudia Caram relató su intervención en esos hechos. “Me acerqué a la barrera formada por los policías en la escalinata de la Catedral. Con mi credencial de abogada en lo alto por miedo a ser yo también golpeada o baleada. Grité: ´soy abogada. Quiero dar asistencia letrada a las detenidas´. Me dijeron que tenía que hablar con el jefe de la departamental. Él no se identificó con su nombre pero pude saber después por otros medios que se llama Marcelo Di Pasqua. Él me negó la entrada, me negó mi derecho a ejercer mi profesión y le negó el derecho a las compañeras a ser defendidas”, relató.
En tanto, aclaró que no avaló las pintadas, ni el daño a la propiedad privada, ni la violencia de ningún tipo.
Este hecho nefasto no logró empañar lo sucedido en el resto del encuentro. Por el contrario, tanto el Encuentro Nacional de Mujeres como lo sucedido en la Catedral nos generó a mis compañeras de la Comisión de Género, Mujer y Políticas Públicas del Colegio de Abogados Avellaneda-Lanús y a mí una mayor fortaleza, responsabilidad y compromiso para continuar con nuestro trabajo y colaborar con el Estado en mejorar y crear más y mejores políticas en contra de la violencia de género”, finalizó Caram.
