Una mujer fue víctima de un cruento y veloz asalto cuando regresaba a su vivienda en el partido de Quilmes, donde dos delincuentes la abordaron por sorpresa, la arrastraron por el suelo para quitarle las llaves y le robaron el auto. Tras el ataque, los malvivientes escaparon a toda velocidad de las calles del barrio y la Policía bonaerense realiza intensas tareas para lograr identificarlos.
El hecho se desencadenó alrededor de las 18:00 en la intersección de las calles Sánchez y Joaquín V. González. Toda la secuencia de violencia física quedó registrada de forma nítida por una cámara de videovigilancia privada instalada sobre la vereda de enfrente, material fílmico que ya fue incorporado formalmente a las actas del expediente judicial.
Emboscada repentina y vestimenta idéntica
En los registros de las imágenes se observa cómo la damnificada estacionó su vehículo en el cordón y miró detenidamente hacia ambos lados antes de descender. Al creer que no corría peligro y que la cuadra se encontraba despejada, bajó del habitáculo, momento exacto en el que fue abordada de manera violenta por los asaltantes que aparecieron corriendo.
La saña del ataque: Uno de los ladrones la tomó fuertemente del cuello y la arrojó contra el piso, arrastrándola varios centímetros sobre el asfalto, mientras su cómplice aprovechaba la vulnerabilidad de la víctima para tironearle la cartera y quitarle las llaves del rodado. En cuestión de escasos segundos, ambos se subieron al coche y huyeron del lugar.
Los investigadores policiales analizan un detalle logístico clave aportado por los domos de la zona: apenas unos segundos antes de que la víctima arribara a su casa, un Volkswagen Gol gris pasó a gran velocidad por la misma cuadra. La principal hipótesis de las brigadas del distrito apunta a que ese rodado funcionaba como apoyo y trasladaba a los ejecutores, quienes recorrían las arterias comerciales en busca de un blanco fácil para concretar el golpe. Asimismo, llamó la atención de los pesquisas que ambos ladrones vestían de forma idéntica, portando buzos negros con capucha y pantalones de jogging rojos, una particularidad estética que facilitaría el rastreo de la fuga a través de otros monitoreos.
Asistencia familiar y peritajes en la zona
Luego de sufrir los golpes, la mujer quedó tendida unos segundos sobre el pavimento presa de una crisis de nervios e impotencia mientras los delincuentes ponían el auto en marcha. Una vez que el vehículo se alejó del campo visual, logró reincorporarse por sus propios medios, ingresó al living de su propiedad y recibió el auxilio inmediato de un familiar que dio aviso a las frecuencias del 911.
La causa penal por el delito de robo calificado quedó radicada en los tribunales locales de la jurisdicción de Quilmes. Las fuerzas de seguridad centran sus esfuerzos en las pericias de las imágenes digitales para individualizar la patente del auto de apoyo y determinar el paradero de los agresores, en un barrio conmocionado por la audacia de un asalto cometido a plena luz del día.
