El pase a las semifinales de la Selección Argentina se festejó con fuerza en distintos puntos de Lomas de Zamora, donde una multitud desafió las bajísimas temperaturas de la madrugada para celebrar el triunfo de la Scaloneta. Al igual que en las citas mundialistas previas, los epicentros con mayor convocatoria y mística fueron la tradicional Plaza Grigera y la emblemática esquina de Maipú y Alsina, en la localidad de Banfield.
Apenas el árbitro decretó el final del encuentro, comenzaron a escucharse los primeros bocinazos en las avenidas. En cuestión de minutos, la fisonomía de un sábado helado mutó por completo. A pesar de que el termómetro marcaba apenas 4 grados y la aguja del reloj ya tocaba la 1 de la mañana debido al tiempo suplementario, miles de lomenses salieron de sus casas abrigados con banderas, camisetas y gorros para unirse en un solo grito de desahogo tras la victoria por 3 a 1 frente al combinado de Suiza.
La mística de Banfield y la famosa puerta de Messi
En la intersección de Maipú y Alsina, el tránsito quedó totalmente interrumpido por una marea de jóvenes y familias que replicaron las postales del agónico triunfo de la semana pasada contra Egipto. En esa esquina banfileña volvió a hacer su aparición estelar la famosa puerta con la imagen de Lionel Messi que se popularizó durante el Mundial de Qatar 2022, cuando un vecino decidió sacarla a la vereda como amuleto y estandarte de festejos.
«Festejamos no solo que Argentina ganó, sino también que nos volvemos a encontrar con Inglaterra. Hay unas ganas tremendas de jugar contra ellos por toda la historia futbolística y social que arrastra ese partido. Esto es una locura», expresó eufórico Pablo Génova, un vecino que se acercó al centro de Banfield junto a su grupo de amigos.
Banderazo en la Grigera y el canto que unifica al país
Corte en la Avenida Yrigoyen: El escenario fue idéntico en el punto neurálgico del centro lomense, sobre la avenida Hipólito Yrigoyen y Sáenz. La mano que fluye hacia la localidad de Temperley quedó bloqueada por la cantidad de hinchas que treparon a los semáforos y cantaron al compás de los bombos frente a la Plaza Grigera.
“Esta Selección tiene algo inexplicable. Como dice la canción: por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo, vamos con todo”, resumió Jésica González, con la voz gastada por la emoción del triunfo.
Como era de esperarse, el hit de la madrugada fue «El que no salta es un inglés», una dedicatoria unánime que ya empieza a palpitar el trascendental e histórico choque del próximo miércoles a las 16:00. Entre el fervor de la Grigera, muchos vecinos bromeaban con el pedido de un feriado nacional para poder seguir las alternativas del partido en sus hogares, mientras otros ya evaluaban solicitar la tarde en sus trabajos para no perderse un encuentro que, sin dudas, paralizará a Lomas de Zamora y a todo el territorio nacional.
