La violencia y la inseguridad en el Conurbano bonaerense se cobraron la vida de un hombre que, en un acto de valentía y solidaridad, intentó evitar que un vecino fuera víctima de la delincuencia. En el partido de La Matanza, un vecino de 46 años fue asesinado a balazos por una banda de motochorros que no dudó en abrir fuego a mansalva para asegurar su escape.
El trágico hecho ocurrió durante la noche del lunes, pasadas las 21:15, en la intersección de las calles Abdala y Moldes, jurisdicción de San Alberto. La víctima fatal fue identificada como Lucas Galván.
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, todo comenzó cuando dos delincuentes a bordo de una moto interceptaron a un vecino del barrio con claras intenciones de robo. Al advertir la situación, Galván no miró para otro lado: intervino e intentó defender a la víctima para frustrar el asalto. Fue en ese momento de extrema tensión cuando los motochorros comenzaron a disparar.
Un balazo letal y el último testimonio
Uno de los proyectiles disparados por los criminales impactó de lleno en la pierna izquierda de Galván. Tras gatillar, los asesinos aceleraron la moto y escaparon a toda velocidad por las calles del barrio, dejando al hombre tendido sobre un charco de sangre.
En medio de la desesperación, otro vecino cargó a Galván en su vehículo y lo trasladó de urgencia al Hospital Interzonal General de Agudos Doctor Diego Paroissien. Al ingresar a la guardia, los médicos constataron que el balazo le había afectado gravemente una arteria clave, provocándole una hemorragia masiva.
Pese a la gravedad de la herida, Galván llegó consciente al centro de salud. Incluso, minutos después de su ingreso, pudo ser entrevistado por el personal del gabinete táctico operativo de la Comisaría 5° de San Alberto. Desde la camilla, la víctima llegó a relatarle a los uniformados la dinámica del ataque y cómo los motochorros le dispararon por intentar frenar el robo.
Lamentablemente, el cuadro clínico se deterioró rápidamente durante la madrugada. Galván sufrió dos paros cardíacos y, pese a los esfuerzos de los profesionales de la salud, falleció horas más tarde.
La causa quedó en manos del fiscal Claudio Fornaro, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Homicidios de La Matanza. En estas horas, los investigadores se encuentran relevando las cámaras de seguridad municipales y privadas de la zona, además de tomar testimonios a los vecinos, para intentar identificar y dar con el paradero de los asesinos.
