El Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) Luisa Cravenna de Gandulfo celebró sus 120 años de vida institucional con una serie de actividades que destacaron su trayectoria, su histórico vínculo con la comunidad de Lomas de Zamora y el compromiso cotidiano de sus trabajadores. Los festejos contaron con la presencia de autoridades provinciales, municipales y del personal sanitario que sostiene el sistema público. También se realizó un mural participativo coordinado por la artista Florencia Menéndez.
Uno de los principales hitos de la conmemoración es un imponente mural participativo que comenzó a plasmarse sobre la fachada de ingreso ubicada en la calle Cevallos. La intervención artística y comunitaria, que prevé convocar a unos 50 voluntarios y vecinos durante las próximas jornadas, busca reconocer de forma primordial la figura de Luisa Cravenna de Gandulfo, la benefactora que donó los terrenos baldíos sobre los que se cimentó el actual complejo médico. La propuesta artística es coordinada por la muralista lomense Florencia Menéndez.
Reconocimiento al legado de los equipos de salud
En el transcurso del acto oficial se procedió a la entrega de placas y distinciones destinadas a los profesionales de diversas áreas que formaron y forman parte de los pabellones. El recordatorio rezaba una sentida dedicatoria: “Celebramos un legado de compromiso, vocación y servicio. Gracias a quienes forman y formaron parte de esta gran historia”.
De la convocatoria institucional participaron de forma activa el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín; la viceministra de Salud de la Provincia de Buenos Aires, Alexia Navarro; y la directora ejecutiva del Gandulfo, la doctora Eugenia Traverso Vior, junto a representantes de la cooperadora y la comunidad hospitalaria local.
Identidad lomense: Al hacer uso de la palabra, Traverso Vior ponderó el rol del establecimiento en el entramado social: “Es una institución profundamente ligada a la historia y a la identidad de Lomas de Zamora. Un hospital que nació de un gesto solidario y que, durante más de un siglo, fue creciendo junto a su comunidad. Sus pasillos guardan historias de cuidado, de trabajo, de aprendizaje, de nacimientos y de esfuerzo”.
Por su parte, Alexia Navarro utilizó sus redes sociales para destacar al hospital lomense como un «referente ineludible de la salud pública que acompaña y cuida a la región», ponderando la labor de quienes defienden el acceso a la salud con profesionalismo.
Un repaso por los orígenes solidarios del «Hospital de la Caridad»
Los orígenes del Hospital Gandulfo se remontan a los albores del siglo XX, una época en la que los habitantes de Lomas de Zamora debían afrontar serias dificultades de conectividad y trasladarse en carros o trenes hacia la Capital Federal para recibir una asistencia médica básica. En febrero de 1902, Luisa Cravenna de Gandulfo rompió esa inercia al comunicarle formalmente al entonces intendente Manuel Castro la donación de una manzana entera de terreno para levantar un hospital de primeros auxilios, bajo la estricta cláusula de que el predio jamás pudiera venderse, hipotecarse ni alterar su fin benéfico.
La construcción del edificio se consolidó gracias al esfuerzo mancomunado de los propios vecinos del Conurbano, quienes organizaron colectas públicas, rifas y kermeses populares para acopiar los materiales de obra, finalizando la estructura en 1904. El establecimiento abrió sus puertas de manera oficial el 9 de julio de 1906 bajo la denominación original de «Hospital de la Caridad», registrando el ingreso de su primer paciente internado al día siguiente. Recién en el año 1915 adoptó de forma oficial el apellido de su impulsora, transformándose con el correr de las décadas en un pilar sanitario indiscutido para toda la zona sur.
