El uso de las pantallas forma parte de la vida cotidiana de los adolescentes, pero detrás de las horas de conexión aparecen situaciones que encienden las alarmas. Un estudio realizado entre jóvenes de 13 a 19 años de la Ciudad de Buenos Aires reveló que el 18,2% apostó online, una de cada cuatro adolescentes recibió material sexual sin consentimiento y el 20% tuvo contactos de adultos con fines sexuales.
El relevamiento también mostró el avance de la inteligencia artificial como herramienta de consulta y compañía, además de las consecuencias del uso prolongado del teléfono celular sobre el descanso y el bienestar emocional.
Apuestas online: el 18,2% ya participó
El estudio registró que el 18,2% de los adolescentes consultados realizó apuestas online al menos una vez. La proporción aumenta entre los varones de 16 a 19 años, donde alcanza el 37,1%.
Entre quienes apostaron, cuatro de cada diez reconocieron haber arriesgado más dinero del que podían permitirse perder. Además, uno de cada cuatro pidió dinero prestado o vendió alguna pertenencia para continuar jugando.
Según explicó Gabriel Mraida, ministro de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad de Buenos Aires, la mitad de los adolescentes que apostaron lo hizo con la expectativa de obtener ingresos. El funcionario advirtió sobre la vulnerabilidad económica de los menores frente a estas plataformas.
Como parte de las medidas de prevención, el Gobierno porteño informó que dio de baja 2.500 sitios ilegales de apuestas.
Una de cada cuatro adolescentes recibió contenido sexual sin consentimiento
La violencia sexual digital aparece entre los datos más preocupantes del relevamiento. El 25% de las adolescentes encuestadas afirmó haber recibido material sexual sin consentimiento a través de mensajes directos, redes sociales, videojuegos y aplicaciones con chat.
A su vez, el 20% reportó haber tenido contactos de adultos con fines sexuales. Para Mraida, las cifras reflejan la dimensión del problema y la necesidad de fortalecer las herramientas de prevención y acompañamiento.
Nueve de cada diez adolescentes probaron la inteligencia artificial
La inteligencia artificial también se incorporó a la rutina de los jóvenes: nueve de cada diez adolescentes consultados dijeron haber utilizado estas herramientas.
Entre quienes las probaron, uno de cada cuatro afirmó recurrir a ellas como terapeuta o compañía. La proporción es mayor entre las mujeres: el 30,4% de las usuarias dijo darles ese uso, frente al 16% de los varones.
El informe también expuso señales de alerta vinculadas con la salud mental. Mraida señaló que uno de cada tres adolescentes manifestó tener ansiedad o depresión.
El celular también afecta el descanso
El tiempo de conexión es otro de los puntos centrales del diagnóstico. Los adolescentes porteños utilizan el teléfono más de cuatro horas por día y el 60% aseguró haber dormido menos de lo que quería por usarlo.
La Ciudad mantiene restricciones al uso de celulares en las escuelas: están prohibidos en el nivel primario y, en secundaria, solo pueden utilizarse bajo supervisión docente.
Cómo pedir ayuda ante situaciones de salud mental
Ante estas problemáticas, el Gobierno porteño cuenta con la línea 108, opción 3, que brinda orientación las 24 horas para adolescentes y adultos. El servicio ofrece información, recomendaciones y derivaciones al sistema de salud.
Además, la Ciudad y la Universidad de Buenos Aires preparan un centro de atención de salud mental junto con la Facultad de Psicología, que tendrá capacidad prioritaria para atender a 100.000 personas por año.
Los resultados del relevamiento, según planteó Mraida, buscan impulsar una respuesta que involucre a las familias, las escuelas, los clubes y los organismos públicos frente a los riesgos que atraviesan los adolescentes en los entornos digitales.

