Tres integrantes de la hinchada del Club Los Andes fueron detenidos en las últimas horas, acusados de liderar una organización delictiva dedicada al robo de techos solares de vehículos en la zona norte del Conurbano. Sin embargo, el hallazgo más inquietante surgió de sus teléfonos celulares: planeaban cometer un secuestro extorsivo.
Los imputados fueron identificados por sus iniciales como O.P. (42), L.E. (32) y G.B. (32). Según informaron fuentes policiales a Diario Conurbano, la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de San Isidro los vincula con al menos ocho robos ocurridos entre septiembre de 2025 y abril de 2026.
La banda, apodada por los investigadores como «Los roba techos de la zona norte», operaba exclusivamente de madrugada. Su blanco principal eran los automóviles Peugeot 206 estacionados en la vía pública, a los cuales les sustraían el techo corredizo en cuestión de segundos.
Para escapar, los delincuentes utilizaban un Peugeot 308 y un Fiat Idea, vehículos que fueron secuestrados durante los operativos de detención. La modalidad consistía en actuar en parejas, alternando roles entre el ejecutor del robo y el chofer que garantizaba la fuga.
Mensajes que delatan un plan mayor
Más allá de los robos de autopartes, la gravedad del caso escaló tras las pericias realizadas a los dispositivos móviles incautados. En uno de los teléfonos de los barrabravas, los investigadores hallaron conversaciones clave sobre la intención de «hacer plata» mediante un secuestro.
En los chats se mencionaba la búsqueda de cómplices y el inicio de tareas de inteligencia previa sobre posibles víctimas, lo que alertó a las autoridades sobre la peligrosidad latente de la organización.
Antecedentes y proceso judicial
El perfil de los detenidos complica su situación procesal. El mayor del grupo, O.P., cuenta con un frondoso prontuario que incluye condenas por homicidio calificado, robo calificado y portación ilegal de arma de fuego. Por su parte, L.E. y G.B. poseen antecedentes por robo simple.
La investigación, que incluyó el análisis de cámaras de seguridad, geolocalización, informes de telefonía y movimientos bancarios, continúa abierta bajo la supervisión de la Justicia para determinar si existen más integrantes o conexiones de la banda en el sur del Conurbano.