La concejala lomense por el Frente para la Victoria (FPV) Daniela Vilar relató las agresiones que sufrió junto con la diputada nacional Mayra Mendozay otros dirigentes políticos en las afueras del Tribunal Oral Criminal donde se llevaba a cabo la audiencia pública por el juicio de la dirigente de la Tupac Amaru Milagro Sala y sostuvo que «si existe este nivel de impunidad con una diputada nacional y frente a cámara, la desprotección del pueblo jujeño debe ser mucho peor».
«Un policía me agredió a mí físicamente y ahí la agarraron a Mayra y yo me tiré encima del policía. Igual lo que más nos preocupó es que se llevaran a Martín Rodríguez (presidente del Concejo Deliberante de Hurlingam) y no nos dijeran donde estaba, pero finalmente insistimos hasta saberlo», describió la edil en declaraciones a DiarioConurbano.com
Vilar había viajado a Jujuy para presenciar la etapa final del juicio que se lleva contra la máxima referente de la Tupac Amaru en compañía de otros representantes del FPV –entre los que se encontraba el jefe de la bancada oficialista de Almirante Brown, José Lepere- y fue uno de los blancos de la policía jujeña durante la represión de la tarde del miércoles. «Nos mataron a palos con una impunidad terrible», apuntó.
La concejala explicó que todos los dirigentes estaban «en un listado previo para entrar a la audiencia» y se presentaron en el lugar «tres horas antes del comienzo y ya estaba todo vallado». Los efectivos ubicados en el perímetro pidieron los documentos de la comitiva y «se los llevaron para verificar si estábamos en la lista y después de idas y vueltas dijeron que el ingreso iba a ser por cupo».
«Mientras intentaban dilatar la situación por tres horas, en un momento quisimos pasar porque no se nos puede negar el acceso a una audiencia pública y menos estando en la lista. Cuando intentamos pasar nos empezaron a empujar y nos reprimieron. «Lo más grave de esta situación es que si existe este nivel de impunidad con una diputada nacional y frente a cámara, la desprotección del pueblo jujeño debe ser mucho peor. No quiero ni imaginar lo que pasa con los militantes y el pueblo organizado», resaltó Vilar.
Y concluyó: «Milagro es una presa política que tiene que salir en libertad. Nosotros vamos a poner el cuerpo por ella y por el pueblo jujeño. Me vuelvo con una sensación de impunidad muy grande y que Milagro tiene que estar libre porque es la que garantiza los derechos del pueblo».
