El concejal del Frente para la Victoria (FpV) de Lomas diferenció así la gestión de Martín Insaurralde de la realizada por el presidente de la Nación. “En el año legislativo pudimos marcar cuál es el justicialismo y cuáles son las corporaciones”, sostuvo el dirigente de Kolina.
“Ante un Estado nacional ausente, el municipal estuvo presente y activo. Tuvo que tomar un nuevo rol que es el de contención cuando antes no era esa la función”, definió el concejal por el Frente para la Victoria de Lomas de Zamora, Gabriel Giurliddo en cuanto al año en donde al oficialismo local le tocó gobernar en oposición al Gobierno nacional y provincial.
“Hago un balance positivo en cuanto a lo que fue convivir para nosotros con un gobierno opositor al pueblo porque representan a la derecha más radicalizada”, explicó Giurliddo ya que en lo local “fue posible sortear obstáculos e imponer en Lomas quiénes son los que estamos del lado del pueblo y quiénes están del lado de las corporaciones”.
En cuanto a la bajada de fondos por parte del gobierno Nacional y Provincial en materia de infraestructura, el lomense consideró que “puede planificarse la gestión en función de obras, pero en el mientras tanto los vecinos se van quedando sin trabajo y empiezan a faltar los platos de comida en las casas”.
“Por más obras que se hagan, el contraste es hambre y exclusión”, sintetizó. Por esto, el concejal destacó también el trabajo legislativo durante el año al definir: “Pudimos aprobar la ordenanza que reconoce a los jardines comunitarios pese a una Ley provincial que la Provincia no quiere reglamentar”.
“También pudimos aprobar el protocolo de violencia de género como nuestro aporte local a una problemática tan grande”, puntualizó.
“Eso demuestra que no bajamos las banderas, que las profundizamos. En el año legislativo pudimos marcar cuál es el justicialismo y cuáles son las corporaciones”, concluyó Gabriel Giurliddo.
