En un plenario que contó con la participación de profesionales y referentes de distintas organizaciones y espacios políticos, se presentó el “Instituto Integral de Mujeres de Lanús”, que tiene el objetivo de ayudar a las mujeres del distrito que sufren violencia de género. Ofrecen asistencia y acompañamiento integral desde diversas áreas como el deporte, la psicología y el trabajo social.
El encuentro se desarrolló en la sede del Sindicato de la Carne, en La Habana 568, en Valentín Alsina. En ese marco, la psicóloga y dirigente del Movimiento Evita de Lanús, Mariela Fernández, resaltó la “complejidad” de las situaciones de violencia de género y la “responsabilidad del Estado” de generar políticas de prevención y asistencia de las víctimas. También hizo hincapié en la vulnerabilidad de los niños dentro de estos contextos.
“Es una situación tan compleja que demanda que cada quien deba desde su lugar hacer algo. El Estado tiene la responsabilidad mayor porque tiene posibilidades de llegar a más gente, la obligación de proteger a los ciudadanos y no es lo mismo transformar un ambiente violento si no hay políticas de Estado, como hogares dónde acercarse, subsidios, comisarías de la mujer y demás. Creemos que el Estado es el primer responsable en garantizar eso y de todos los demás acompañar este proceso”, explicó la especialista.
En la misma línea, la dirigente del Frente de Mujeres del Movimiento Evita, Vanesa Sosa, criticó en declaraciones a DiarioConurbano.com que en Lanús “se dieron de baja las 7 políticas de género que existían” y que “la coordinación de violencia de género quedó centralizada en la municipalidad”.
“El gran problema es que las compañeras que viven en la periferia no pueden acercarse a ese lugar porque a veces no pueden tener ni la sube cargada. Nosotros trabajamos haciendo ese nexo con las compañeras que no llegan al centro del distrito. Las políticas son muy escasas y si están, no están implementadas”, analizó.
Y continuó: “La base de este instituto es la prevención, entendemos que hay que llegar antes del femicidio. Porque cuando ocurre ya es tarde y no alcanza con penas más duras. Nuestra tarea es poder implementar promotoras de violencia de género que alcance a las necesidades cara a cara de las mujeres en territorios excluídos”.
Por otra parte, Fernández remarcó que “con la discusión a nivel social de las cuestiones de género, se empezó a transformar la justicia y el código penal agravando el delito del femicidio” al tiempo que insistió en que “hay que transformar varios sectores más y entender que esto alcanza tanto a los hombres violentos como a los niños”.
“La situación de violencia de género es cíclica. La violencia va acrecentándose con el tiempo y puede ir desde un pellizcón a hasta una violación. Generalmente pasa que el hombre vivió una situación de violencia con sus padres cuando son chicos, y la repiten en su adultez. A su vez, repercute en los niños que son afectadísimos por estas situaciones en sus casas. Cuando se decide acompañar a una mujer, hay que ser paciente y bancar, hasta que ella pueda romper con esa situación”, aseguró.
Y agregó: “Para intervenir, hay que saber. Hay que entender que la denuncia y las acciones preventivas son importantísimas y deben hacerse”. Luego de la charla de la psicóloga, le siguieron un taller de motivación de autoestima y un taller de táctica israelita de defensa para la mujer.
En el encuentro, también estuvieron presentes la dirigente del Movimiento Evita de Lanús y concejal (MC), Mabel Gagino, y Raúl Cosenza, dirigente lanusense de Unidos por Buenos Aires
Por el momento, el Instituto seguirá funcionando en el Sindicato de la Carne (La Habana 568, Valentín Alsina). Las mujeres pueden acercarse para buscar ayuda, acompañamiento integral y conocer los pasos para accionar y cambiar su realidad.
