Femicidio de Vanesa Caro: “Estoy tranquila porque se que él va a pagar por lo que le hizo a mi hermana”

“Espero que sea juzgado y le den prisión perpetua por su femicidio”, manifestó la hermana de Vanesa Caro, una mujer de 38 años que fue prendida fuego por su pareja en marzo pasado en Villa Lamadrid y murió el sábado último luego de luchar seis meses por su vida.

Con su muerte se espera que la carátula de la causa cambie a femicidio y el único acusado que era su pareja, Leonardo Zeniquel, continúe detenido y sea juzgado. Vanesa había hecho denuncias contra su pareja por violencia machista en otras ocasiones y él había sido liberado luego de estar poco tiempo detenido.

“Yo voy a pelear y luchar hasta que se haga justicia por su femicidio. Tenemos pruebas y estoy tranquila de que él va a pagar”, sostuvo Carolina, hermana de la víctima.

Luego de intentar su recuperación en el Hospital del Quemado, Vanesa escribió una carta que relata lo que el imputado le hizo, versión que coincide con lo contado por sus hijos, quienes son los testigos directos del hecho. “Por suerte ella pudo declarar y contar su vivencia sobre lo ocurrido. Su declaración junto con la de sus hijos será clave”, afirmó.

La investigación se basó en que Zeniquel se dirigió el sábado 2 de marzo cerca de las 11.30 de la noche hacia el domicilio de Vanesa y sus cuatro hijos. Luego de una discusión, el acusado le pegó, la roció con alcohol y la prendió fuego en la misma habitación donde estaban los menores de edad que corrieron a lo de sus tías para pedir auxilio.

En este sentido, la hermana de la víctima explicó que en la cámara gesell “los niños contaron lo que su papá le había hecho a su mamá” y que están “tranquilos” porque el proceso judicial “está encaminado”. “Él siempre dijo que se lo hizo sola, pero en marzo del año pasado cuando la desfiguró había dicho lo mismo”, aseveró la hermana de Vanesa.

Vanesa tenía complicaciones respiratorias y la zona de la tráquea le imposibilitaba hablar a pesar de haber sido sometida a varias operaciones. Según lo contado, era muchísimo el esfuerzo que realizaba la mujer para poder respirar.

Con estas dificultades, la mujer sufría descompensaciones y el sábado último no pudieron estabilizarla. “Puso muchísima voluntad en seguir adelante y vivir con sus hijos. Pero era casi milagroso que estuviera respirando”, explicó la hermana.

La investigación está a cargo de la UFI 2 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora.