En la segunda jornada del juicio contra Martín Romañach, por la muerte de Ornella Ragno –ocurrida en Lanús en febrero de 2013– distintos peritos que participaron en la causa fueron los protagonistas. Desde peritos forenses hasta psiquiatras, dieron su testimonio sobre cómo intervinieron en la causa, y cuáles fueron las conclusiones a las que arribaron. Por otro lado, el fiscal Pablo Rossi amplió la acusación hacia Romañach, que pasó de ser “homicidio agravado por violencia de género” a “homicidio agravado por violencia de género y por mantener una relación de pareja con la víctima”, lo que podría prever una pena de prisión perpetua.
Al comienzo de la segunda audiencia del juicio oral y público que se lleva adelante en los Tribunales de Lomas de Zamora, el fiscal Pablo Rossi pidió la ampliación de la imputación a partir de los datos que ha recogido en la jornada anterior, donde –según el representante del Ministerio Público Fiscal– se comprobó que “al momento de los hechos, Martín Romañach mantenía una relación de pareja con Ornella Ragno”.
Uno de los testimonios más relevantes de la jornada fue el generado por Sebastián Díaz, perito del Instituto Médico Forense de Lomas de Zamora. Según explayó el profesional, luego de tomar contacto con la causa, la autopsia y las fotos pertinentes –tanto de la autopsia como del lugar de los hechos– le manifestó a su superior la posibilidad de ampliar el informe de autopsia a partir de un “detalle” que advirtió. Díaz relató al Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 7 que “observó en el cuerpo de la víctima las extremidades no presentaban ni deformaciones ni fracturas expuestas”, todas lesiones que suelen presentarse en casos de caídas imprevistas a grandes alturas.
El profesional indicó que las lesiones anteriormente nombradas suelen provocarse luego que la persona que va cayendo, “en un reflejo totalmente inconsciente”, coloca las manos de manera tal que crea que puede frenar la caída. “No encuentro fractura de falange, muñeca o mano” agregó, por lo que llegó a la conclusión que “las manos no han sido parte del impacto primero del cuerpo”, por lo que la víctima no habría generado el acto involuntario.
Consultado acerca de las causas de la falta de dichas lesiones, Díaz aclaró que puede deberse a “una gama de posibilidades”, que fueron aclaradas en la ampliación del informe de autopsia, y enumeró que podría ser por “la voluntad de la persona en caso de un suicidio hasta la muerte previa a la caída”. Acerca de este último punto, aclaró el perito, “todas” las lesiones observadas en Ragno son de carácter “vital”, por lo que no fueron generadas post mortem.
En segundo lugar declaró el perito psiquiatra que actuó en la causa, Sebastián Scars, quien caracterizó la personalidad de Romañach como “antisocial con rasgos narcisistas” y observó a partir de la entrevista que tuvo con el acusado, “fallas en el registro” sobre lo sucedido. En este sentido, refirió que si bien Romañach no recordaba detalles del hecho en sí mismo, evocaba con detalles las historias de quienes compartieron con él la celda en las ocho horas que pasó en la comisaría, el mismo día de los hechos.
Por último, sumó el psiquiatra, Romañach “no hizo un despliegue sobre la existencia de un vínculo afectivo” con Ornella Ragno, y destacó que dos días después de los hechos, “con un nuevo trabajo quería dar vuelta la hoja”.
Romañach fue imputado, tiempo atrás, por la UFI 8 de Lomas de Zamora del delito de homicidio agravado por violencia de género, pero continúa en libertad porque el juez de Garantías Esteban Baccini negó la detención. Ornella estaba con Martín Romañach, un joven al que había conocido a través de Facebook, en un departamento ubicado en Aristóbulo del Valle al 100, Lanús, cuando cayó del octavo piso y falleció el 10 de febrero de 2013. El acusado había asegurado que Ornella “hizo un movimiento brusco y cayó de la terraza”, pero dicha versión no coincide con las grandes manchas de sangre que se encontraron en la terraza donde sucedieron los hechos.
