Efectivos de la Dirección de Investigaciones de Delitos Federales de la Policía Bonaerense detuvo a dos acusados de un millonario robo ocurrido en una administración de consorcios ubicada en pleno centro de Lomas de Zamora. Los delincuentes, en el atraco ocurrido en julio de este año, habían robado más de 3 millones de pesos en efectivo y una computadora.
Fuentes policiales informaron a DiarioConurbano.com.ar que los dos asaltantes – de 36 y 45 años – fueron apresados en dos allanamientos realizados en Florencio Varela.
Los allanamientos fueron ordenados por el Juez de Garantías 3 de Lomas de Zamora, Gustavo Gaig, a pedio del fiscal de la causa, Ricardo Silvestrini, de la UFI 11.
El robo ocurrió el 21 de julio de este año en una oficina ubicada en un edificio de diez pisos sobre la calle José Ignacio Gorriti al 100, en el exclusivo sector de Las Lomitas. Toda la secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad.
Según las grabaciones, los ladrones actuaron con rapidez y fueron directamente al lugar donde estaba guardado el dinero. «Vení, tirate al piso», le ordenó uno de los delincuentes al empleado apenas ingresó a la oficina. «Yo te doy todo», respondió la víctima mientras otro de los asaltantes comenzaba a inmovilizarlo con precintos.
Durante el robo, los delincuentes amenazaron de muerte al joven para evitar que opusiera resistencia. «No grites ni digas nada porque te voy a romper la cabeza», le advirtió uno de ellos. Antes de escapar con el dinero, volvió a intimidarlo: «No te muevas porque te vuelo la cabeza».
Tras concretar el robo, los asaltantes abandonaron la oficina y dejaron al empleado atado y amordazado dentro del departamento donde funciona la administración.
Minutos después, la víctima consiguió desplazarse arrastrándose hasta pedir ayuda. Una vecina escuchó sus pedidos y le alcanzó una tijera para que pudiera cortar los precintos y liberarse. Afortunadamente, el empleado no sufrió heridas de gravedad.
La principal hipótesis: los delincuentes sabían dónde estaba el dinero
Las cámaras de seguridad registraron el ingreso, los movimientos dentro de la oficina y la fuga de los delincuentes, quienes actuaron con el rostro descubierto y sin utilizar guantes.
Una de las principales hipótesis es que los ladrones contaban con información previa sobre el funcionamiento de la administración y conocían tanto la existencia del dinero como el lugar exacto donde estaba guardado.

