La institución de Burzaco se involucró en un ambicioso proyecto donde busca incrementar su infraestructura para albergar a un creciente número de chicas que practican hockey y los cada vez más jugadores de rugby. Con el ambicioso proyecto de contar con otra cancha para ambas actividades tras la compra de un predio en Ministro Rivadavia y la construcción de un moderno vestuario en Falucho para las dos actividades, las integrantes de la subcomisión de hockey María del Carmen Lerga y Agustina Rasperoni, quien además forma parte de la comisión directiva, contaron en exclusiva con Diario Conurbano.com.ar como la institución afronta el desafío de la ampliación y cuales son las principales necesidades.
Cinco líneas de hockey completas de las cuales la A y la B en forma alternada habitualmente juegan los sábados, y la C, D y F los domingos; además de una quincena de equipos de rugby desde mayores a escuelita conforman una masa de cerca de 600 deportistas que integran Pucará y aumenta exponencialmente.
Rasperoni señaló que “la necesidad de espacios que está pendiente en el club es una necesidad del rugby infantil en primer lugar, que no tiene lugar para jugar”, es por eso que “los fines de semana los chicos solo pueden jugar en otros clubes, con lo cual el tema de ser local queda siempre postergado”.
En el mismo sentido Lerga apuntó que “el proyecto tiene que ver con una necesidad” y confesó que en el club están “bastante limitados con los espacios” por lo que no pueden “tener más líneas” de hockey. A raíz de esas carencias nace la ambición de tener una segunda cancha para las damas.
Agustina, en tanto, anunció que la nueva superficie no será exclusividad del hockey: “El tema de tener una segunda cancha que se compartiría con rugby, los planteles superiores o alguna otra división cuando llueve es esa falta de espacio porque se inunda o porque hay más gente dando vuelta, habría que hacer una combinación entre los dos deportes para resolver esos días de lluvia para avanzar en los dos deportes”.

“El club está en un círculo cerrado de 40 clubes y se sortea una cancha por mes. Hasta ahora han salido dos clubes, pagamos una cuota durante 40 meses y a partir de que salgamos sorteados tendríamos la alfombra para la cancha. También necesitaríamos la base para la cancha”, explicó María del Carmen.
Los problemas de espacios en Falucho y la organización de los equipos comienzan a preocupara a las autoridades del Rojo que llevan adelante la ardua misión de maximizar y ampliar los sitios de prácticas deportivas, donde el primer paso fue la reciente adquisición de un predio de dos hectáreas en Ministro Rivadavia que compartirá con una escuela de la región que tiene ahí su campo de deportes. En un inicio para albergar al rugby infantil para en un futuro cercano trasladar entrenamientos.
Otro paso para nada menor fue la reciente construcción de un nuevo vestuario de 290 metros cuadrados con todas las comodidades que los jugadores puedan necesitar, con consultorio, enfermería y sala de reuniones. María del Cármen ponderó que éste “costó mucho trabajo y mucho tiempo, es de primer nivel, tiene todas las condiciones que tiene que tener un vestuario de ésta categoría.
Todo eso se efectuó con el trabajo que realiza la comisión directiva, socios y jugadores que entre otras formas de recaudación organizan ventas de agnolottis aunque proyectan nuevas iniciativas. Las pastas se venden una vez al mes y tienen gran repercusión en el microclima del Rojo.
“Por ahora la venta de agnolottis nos está solucionando un 90% el pago de la cuota de la alfombra”, confesó Lerga quien elogió la proactividad de quienes componen al hockey del club pero reclamó que “es necesario transmitir que es un trabajo de todos” ya que deben “seguir creciendo” pero que no pueden hacerlo solas.
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Para suerte del proyecto, Rasperoni apreció que “los planteles superiores están entendiendo que esto es una necesidad que se impone. De todos lados hay buena predisposición”.
“Seguimos buscando y queremos que cada vez se amplíe más la masa de jugadores, de papás, de socios, que entiendan que es una necesidad y con la ayuda de todos”, ponderó la integrante de la comisión directiva y cerró con un llamado a la comunidad de Pucará para concretar el sueño: “Es un proyecto ambicioso, muy ambicioso y que hace falta que colaboren muchos”.
Crédito Fotos: Prensa Pucará y Patu Benyon