El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 9 de Lomas de Zamora condenó a 6 años y 6 meses de prisión a un policía que mató su vecino, el joven Juan Ignacio Encina, al creer que era un delincuente.El hecho ocurrió en Burzaco, en 2023. El homicida continuará en libertad a pesar de la pena.
Fuentes judiciales informaron a DiarioConurbano.com.ar que los jueces Victoria Ballve, Georgina Retamales y Juan Manuel Rial consideraron al policía Ernesto Jorge Gerardo Montero de 52 años culpable del delito de “homicidio agravado por haberse cometido con violencia en las personas ejercida mediante el empleo dearma de fuego, mediando error de prohibición indirecto evitable”.
De esa forma, la pena aplicada – 6 años y 6 meses de prisión – fue mucho menor a la solicitada por el fiscal Sergio Anahuati, quien había solicitado 11 años de prisión. También se ubicó lejos del planteo de prisión perpetua realizado por la abogada de la familia de la víctima, Lía Barros.
La defensa de Montero, en tanto, había solicitado su absolución al considerar que había un error de tipo, en el marco de una legítima defensa.
La abogada Barros expresó el dolor de la familia de la víctima al conocerse la sentencia con un monto de pena inferior al solicitado y adelantó que apelará la decisión del TOC 9.
Cabe aclarar que el “error de prohibición indirecto evitable (o vencible)” aplicado a este caso por el tribunal ocurre cuando una persona sabe que su acción es generalmente ilícita, pero cree falsamente que en su situación particular está autorizada por una causa de justificación (por ejemplo, legítima defensa), cometiendo un error que podría haber evitado con mayor cuidado o diligencia.
El homicidio
El hecho ocurrió el 5 de agosto de 2023, alrededor de las 7.30, en el cruce de las calles Estrecho de Beagle y España, en la localidad de Burzaco.
Según la investigación, Ernesto Jorge Gerardo Montero, un efectivo de la Policía de la provincia de Buenos Aires, el cual no se encontraba uniformado, regresaba a su domicilio y fue víctima de un intento de robo cometido por un hombre y una mujer que circulaban en una moto.
En ese contexto, Montero efectúa un disparo intimidatorio con su arma reglamentaria tipo pistola calibre 9 milímetro marca Bersa modelo Thunder, logrando que los mismos se den a la fuga, e inmediatamente después pasa junto a él otra moto conducida por Juan Ignacio Encina, a quién confunde con cómplice de los ladrones y efectúa un disparo con la misma arma.
Tras ese episodio, Encina fue derivado al hospital Oñativia de Rafael Calzada, donde quedó internado en grave estado tras ser operado y días después falleció. Su muerte fue consecuencia del disparo efectuado por el policía.
Durante la instrucción, la causa estuvo a cargo del fiscal Jorge Rolando Grieco, de la UFI 8 del de Lomas de Zamora, especializada en Violencia Institucional.