La capitana de la tira A del equipo de hockey del Rojo de Burzaco, Cecilia Birnie, calificó de esta forma a la temporada, donde debutaron y mantuvieron su plaza en la Primera B, en una charla exclusiva con DiarioConurbano.com. La defensora también se expresó sobre la adaptación que realizó el equipo a lo largo del año, los rotundos cambios en los resultados ante los de arriba que en consecuencia obtuvieron y los objetivos conseguidos en el torneo producto de la transformación en el juego. Pucará finalizó el campeonato en el octavo puesto y en la segunda ronda duplicó la cantidad de puntos que cosechó en la primera, donde apenas se impuso en un par de encuentros y perdió más de la mitad de ellos.
Por Sergio Lavezzari
Foto: Sergio Lysycky
Misión cumplida para las chicas de Rojo. Cecilia Birnie, capitana y defensora del equipo dirigido por los hermanos Argento, destacó que para todas en el club el año “es muy positivo”, por las metas alcanzadas en la temporada.
“Logramos nuestro objetivo que era mantenernos en la categoría, ahora estar lo más alto posible en la tabla y casi le ganamos a Lomas”, detalló la jugadora.
Es que en Burzaco, no solo dejaron a sus rivales bien claro que no están de paso por la categoría, el último juego contra las “Conejas” fue una muestra de eso, sino que además mostraron una notable mejoría de una rueda a otra. “No somos fáciles”, apreció la capitana.
“Se demostró que le pudimos ganar a uno de los que ascendieron directo y con Hurling, que también ascendió directo, empatamos”, destacó al repasar los hitos durante el torneo.
En el mismo, ante los cuatro de arriba perdió todos los cruces de la primera mitad, pero en el segundo semestre tuvo un cambio radical donde logró igualar ante Hurling y Lomas, los ascendidos directos que jugarán la final por el título, como local y le ganó 1 a 0 a Liceo Naval, que jugará repechaje por el ascenso, como visitante.
En varios pasajes de algunos de esos cruces incluso estuvo arriba en el marcador y hasta casi se lleva los tres puntos, como durante el clásico en la fecha final o en el duelo ante San Martín, contra quien debió volver con las manos vacías luego de un adverso 3 a 2.
Si las estadísticas se prolongan a nivel anual, Pucará ocupó el octavo lugar con 30 unidades con un record de siete victorias, nueve empates y diez caídas. Dos tercios de los puntos, los obtuvo en la segunda parte de la temporada donde se impuso en cinco presentaciones, igualó en la misma cantidad de juegos y solo tropezó en tres oportunidades.
“Costó la primera mitad de año pero después pudimos encontrarle la vuelta al juego. Después de tantos entrenamientos duros nos empezamos a dar cuenta que le estábamos ganado a los de arriba, sacando puntos o jugando mucho mejor”, confesó Cecilia.
También reveló que todo se debe a cuestiones tácticas y motivacionales: “Entrenamos un sistema de juego, empezamos a ganar más confianza y a estar más seguras nosotras de lo que estábamos haciendo, a darnos cuenta de que teníamos que jugar de otra forma de lo que jugamos el año pasado. Me parece que lo logramos”.
Pucará tuvo un cierre de temporada por sobre sus expectativas y el brindis de las fiestas las encontrará en la Primera B, con el deseo de que el 2016 sea aún más próspero.