El exjugador Junior Benítez recibió un revés judicial clave este viernes: la jueza Cecilia Vázquez le denegó el pedido de libertad asistida y confirmó que seguirá alojado en la Unidad Penitenciaria N° 40 de Lomas de Zamora. El futbolista, que ya cumple una condena de cinco años por violencia de género, pretendía salir de prisión antes del inicio del segundo juicio en su contra, donde se lo acusa de haber inducido al suicidio a su expareja, Anabelia Ayala.
Pese a que la defensa de Benítez argumentó que el imputado tiene una «conducta ejemplar» dentro del penal y que ya cumplió parte de su condena anterior, la magistrada fue tajante al rechazar el beneficio. El exdelantero de Lanús y Boca deberá esperar el nuevo debate oral bajo estricta reclusión.
Un historial de violencia y control
La situación de Benítez es crítica. En abril de 2024 fue condenado por amenazas, desobediencia y tenencia de armas, hechos cometidos contra la familia de Anabelia. Sin embargo, el proceso más grave es el que se avecina: el juicio por instigación al suicidio en contexto de violencia de género.
Según la investigación, entre 2018 y 2023, Benítez sometió a Ayala a un régimen de violencia física y psíquica constante. Los peritajes determinaron que el futbolista:
- Desarrolló conductas controladoras y violentas de manera progresiva.
- Hostigó permanentemente a la víctima y a su entorno familiar.
- Habría inducido a la joven a quitarse la vida el pasado 1° de enero de 2024.
- El «olvido» que casi le da la libertad
Fuentes del caso revelaron que Benítez insiste con su liberación desde finales del año pasado. Incluso, la Justicia estuvo cerca de otorgarle el beneficio debido a una omisión grave: no se había notificado a la querella (la familia de la víctima). Tras la firme oposición de la fiscalía y los abogados de los Ayala, el pedido fue finalmente bloqueado.
Además del rechazo a su libertad, la Justicia ordenó que Benítez sea sometido a un tratamiento psicoterapéutico en el ámbito penitenciario. El objetivo es intentar revertir los rasgos de su personalidad que lo llevaron a ejercer los actos de violencia por los que hoy está tras las rejas.