Frente a un nuevo proyecto de la empresa Trenes Argentinos que preocupa a los vecinos de Temperley, la Asamblea Vecinal del Puente de Temperley se autoconvocó en una de las entradas a la estación de trenes de esa localidad para manifestar su malestar y su reclamo. La empresa ferroviaria licitó un proyecto para la reconstrucción de un viejo puente de encomiendas de la estación de esa localidad, a 50 metros de los otros dos, que incluiría dos escaleras y dos ascensores. De esta forma, habilitarían el puente interno que conecta a los andenes sólo para los pasajeros del Roca, excluyendo a los vecinos.
Marcos Ibarra, uno de los representantes de la Asamblea, dialogó con Diarioconurbano.com y relató que el conflicto “estalló hace un año” y que “el detonante fue el intento de la empresa de pretender cobrar la circulación a través del puente, donde pretendía que usemos la tarjeta SUBE sencillamente por pasar el puente”. A este inconveniente, además, “se le agregó de forma inmediata el cierre definitivo, con una reja soldada, de la puerta de acceso que impedía la libre circulación y que era un tremendo potencial peligroso por si había que hacer una evacuación inmediata”. “Con el accionar de los vecinos hemos logrado que esas rejas se retiren, hoy hay una puerta anti pánico” valoró Ibarra.
El otro punto que los vecinos de la asamblea reclaman es el retiro de los molinetes, “ya que se complica la circulación”, y la colocación de rampas que permitan la circulación de personas con discapacidad o movilidad reducida en los distintos andenes de la Estación, que une todos los ramales del Tren Roca. Los responsables de dichos proyectos y de la falta de rampas, según informó Ibarra, son “SOFSE, el Estado, el Ministerio del Transporte del Interior y el gobierno Nacional. Es una cadena de responsables”.
En cuanto a la respuesta de la empresa responsable, Ibarra indicó al portal que “están licitando un proyecto donde pretenden prolongar un puente que está a mitad de la estación, y en ese proyecto pretenden instalar dos ascensores”. Frente a este nuevo proyecto, manifestó que dicho puente “no permite acceder a los andenes”.
“Hoy, si una persona con discapacidad pretende ir del otro lado de la estación, tiene que ir a diez cuadras para un lado o treinta para el lado de Adrogué, o tomarse un remis que lo cruce” sumó.
Además, denunció que la empresa no está cumpliendo los recursos de amparo que se fueron presentando a lo largo de estos últimos doce meses, y que los damnificados “seguimos siendo los usuarios y los vecinos, de Temperley y los que hacen combinación de trenes”.
“De forma inmediata no esperamos nada. Todo va a llevar su tiempo, pero hay que tener en claro cómo se está manejando la empresa” manifestó Ibarra, y aseguró que “hay que seguir visibilizando el conflicto y seguir trabajando con la pata judicial”. Además, invitaron a la gente y vecinos a las reuniones semanales que realizan los jueves a las 20, en Cultura del Sur. Tiene entrada libre y los presentes pueden llevar proyectos propios, que serán analizados entre todos.
En cuanto al tema de seguridad, Ibarra aclaró que la misma existió durante momentos precisos, pero que “no se sostuvo” y que el problema principal es que “se están peleando si corresponde policía local, de la Provincia o privada”. El caso con más repercusión este último tiempo fue el crimen de Agustín Hernández, ocurrido en diciembre último, quien fue agredido por un grupo de personas cuando cruzaba uno de los puentes peatonales de Temperley, y fue arrojado del mismo.
La madre de Agustín, Cristina, se hizo presente en la convocatoria, y dialogó con el portal. Al mismo aseguró que se acercaron a la misma para pedir la “seguridad que ellos se comprometieron a poner en ese puente, y nunca lo hicieron”.
“Hace un año ellos – en relación a la empresa – firmaron un acuerdo, y mi hijo cuando pasó lo que pasó cruzaba el puente que no estaba iluminado y no había seguridad, no hubo ni hay seguridad” reclamó Cristina, y aseguró: “venimos a apoyar a los vecinos para que no vuelva a pasar lo que pasó”. “No vamos a recuperar jamás a nuestro hijo, no hay vuelta atrás, pero no queremos que vuelva a pasar” lamentó.
Consultada por la presencia de personal policial a los pocos días de ocurrida la muerte de su hijo en el puente, y luego la denuncia por falta de seguridad en el mismo lugar, Cristina aseguró que “tiene que pasar algo para que aparezcan, estuvieron unos días y después desaparecen”. En cuanto a la causa, hoy hay tres detenidos, entre ellos uno menor de edad.
Los detenidos por dicho caso son “trapitos” de la zona, que solían dormir en los alrededores de la estación de Temperley. Agustín, de 22 años, fue golpeado por cuatro delincuentes cuando se encontraba en el puente con dos amigos. El ataque terminó cuando uno de los agresores lo golpeó con una tabla, la víctima trastabilló y cayó por los escalones del puente que une las calles de Avellaneda al oeste y 14 de julio en el lado Este de Temperley.
Agustín Hernández – que había ido a rapear a la plaza Espora de Temperley antes del hecho – falleció el sábado 24 de diciembre de 2016 por la noche en un centro asistencial de La Matanza, como consecuencia de los golpes recibidos. Los delincuentes le terminaron robando la billetera y las zapatillas.
Dos días más tarde varios “trapitos” de la zona fueron llevados como testigos a la Comisaría de Temperley. Algunos de ellos vivían debajo del puente de 14 de julio, situación que fue numerosas veces denunciada por los vecinos del lugar. La sorpresa fue que los dos jóvenes que acompañaban a Agustín también fueron a la Comisaría a prestar una declaración como testigos. En ese contexto se cruzaron con el grupo de “trapitos” y reconocieron claramente a dos de ellos como los autores de la agresión del viernes por la noche.


