Jóvenes de Acción Católica “La Piedad” de Temperley realizan hasta el próximo lunes 1 de octubre una colecta solidaria de alimentos no perecederos para enviar a distintas instituciones de Yapeyú, Corrientes. El punto de entrega es la Parroquia Nuestra Señora de la Piedad, ubicada en Tomás Espora 153 del margen Oeste de la ciudad, a una cuadra de la estación, y desde la organización informaron que pese al plazo continuarán con la recepción de donaciones para otros fines solidarios.
Decenas de jóvenes lomenses cargan sobre sus espaldas la difícil tarea de ayudar a quienes más lo necesitan y por eso convocan a todos los que deseen colaborar a donar alimentos no perecederos, enlatados, infusiones y leche en polvo, que para a mediados de octubre serán entregados en el carenciado pueblo correntino que limita con Brasil y es la cuna del prócer José de San Martín.
Pese a que el límite impuesto para la iniciativa de la cual también colaboran los colegios Nuestra Señora del Huerto y Sarmiento y el Instituto Nuestra Señora del Carmen, desde AC la Piedad informaron que después del 1 de octubre también se continuarán recibiendo donaciones de lunes a viernes de 16 a 19 y los sábados de 15 a 20 para sumarlas al flete, si es que todavía no partió, o para otras iniciativas que también encabezan.
“Recibimos todas las cosas porque es algo que siempre se necesita” indicó María Sol Gallipi, Responsable de Jóvenes de la organización, en diálogo con DiarioConurbano al tiempo que enumeró los distintos proyectos solidarios de la zona que en paralelo asisten, como llevar viandas de comida a la estación de Lomas de Zamora los domingos por la noche con el “Proyecto Más” o el “Proyecto Samaritanos”, un grupo de asistencia de similares características en la estación Burzaco los martes.
“Todos los alimentos que llegan después de que se va el flete por gente que vio la convocatoria tarde, se destina para estos proyectos” remarcó Gallipi y señaló que los productos de aseo y cuidado personal que reciben van para fundaciones que protegen a madres que decidieron no abortar y están en situación de riesgo como la ONG Grávida, que tiene una sede en Temperley, o para las duchas semanales que organiza Cáritas para las personas en situación de calle.
Por eso, sostuvo que todas las donaciones son bien recibidas, desde alimentos a ropa, porque por ejemplo “mucha gente toca el timbre pidiendo abrigo o lo que sea que necesite, por eso viene bien tener para siempre tener algo para dar” ya que confesó “es horrible abrir la puerta a alguien, que te pida una campera y decirle que no tenés”.
En ese sentido, adelantó que para noviembre comenzarán una colecta de útiles escolares pese a estar cerca las vacaciones de verano con el objetivo de “juntar desde temprano para luego abastecer a los chicos a principio de año”.


