Diferentes organizaciones sociales denuncian desde hace un tiempo la existencia de plomo en sangre en chicos de los barrios más humildes y asentamientos de Lomas de Zamora. Por la problemática hay graves consecuencias en el crecimiento y el normal desarrollo de los niños.
Hace tiempo que distintas organizaciones sociales vienen denunciando la aparición de plomo en sangre, que afecta la salud de los niños que viven en zonas aledañas a la Cuenca Matanza-Riachuelo. A pesar de que las autoridades fueron informadas sobre el tema, aseguran que nadie hace nada para evitar la contaminación ambiental en la zona.
Desde el Foro Hídrico de Lomas de Zamora señalan que la aparición de plomo en sangre se debe a los problemas de agua potable, cloacas y desagües fluviales. “A pesar de la comprobación de un alto porcentaje de casos con chicos con plomo en sangre, en los lugares que fueron relevados, no se busca una solución”, indicó a DiarioConurbano.com, Víctor Frites, referente de la agrupación.
En el 2011 se realizó un censo en Villa Lamadrid donde el resultado arrojó una serie de problemáticas: cáncer, enfermedades respiratorias y enfermedades de la piel. Un año después, se evaluaron a 25 chicos, de los cuales 17 dieron positivos. A partir de ahí, la Autoridad de Cuenca Matanza (ACUMAR) también hizo un censo en la zona, que consistió en análisis a chicos de 1 a 5 años. En ese estudio dieron una serie de valores altos de plomo en sangre.
El integrante del foro hídrico, contó que “ni el ACUMAR, ni los gobiernos nacional, provincial y municipal le dieron tratamiento a los afectados”.
En esa línea, consideró que el Ministerio de Salud de la provincia y el municipio deberían firmar un convenio con el Hospital Garrahan para que los chicos afectados reciban atención, dado que los nosocomios más cercanos para tratar la enfermedad son el hospital Posadas y el Sor María Ludovica, de La Plata.
“En su momento, estuvimos con la directora del Garrahan, quien nos explicó que ellos no tienen problema en atender a los chicos, pero no pueden venir a atender en el barrios y la familia no tiene para costear ese tratamiento”, aseguró.
Para Frites, es “el mismo Estado, que habla de contaminación el que permite que eso ocurra, cuando se hacen las obras de los arroyos”. Y enfatizó: “El barrio contaminado que se saca de las obras se vende a las familias que tienen los terrenos bajos o problemas de inundación, para levantar el nivel de sus casas, con esos barros contaminados”.
Según informaron a este portal, a través de la campaña “Basta de Plomo en sangre”, el Foro Hídrico, la Fundación Che Pibe y la Facultad de Ingeniería UBA, entre otros, han solicitado a ACUMAR información sobre el cuadro ambiental. Sin embargo, todavía no obtuvieron respuestas.