En un contexto de alerta global por el impacto de la digitalidad en la infancia, la Legislatura bonaerense comenzó a debatir un proyecto que busca establecer un límite tajante: prohibir el registro y uso de redes sociales a menores de 13 años en todo el territorio provincial.
La iniciativa fue presentada por el diputado Gustavo Cuervo, presidente del bloque Nuevos Aires, quien argumentó que el diseño de los algoritmos está pensado para maximizar la permanencia sin distinguir edades, exponiendo a los niños a riesgos de salud mental, ansiedad y ciberdelitos como el grooming.
Los puntos clave del proyecto:
-
Límite de edad: 13 años como mínimo para tener una cuenta.
-
Sin excepciones: No se admitirá el consentimiento de los padres para saltear el límite.
-
Responsabilidad empresarial: La carga de verificar la edad recaerá exclusivamente en las plataformas (Instagram, TikTok, X, etc.).
-
Sin penas para las familias: El proyecto aclara que no se sancionará a los padres ni a los menores, sino a las compañías que no implementen medidas efectivas de control.
«El primer contacto con un dispositivo inteligente se produce, en promedio, antes de los 10 años», advirtió Cuervo, citando estudios de UNICEF y UNESCO. Según el legislador, este escenario requiere una «respuesta normativa robusta» para proteger el desarrollo emocional de los chicos.
Tendencia mundial
La propuesta bonaerense no es un caso aislado, sino que se pliega a una ola internacional de restricciones:
-
España: El gobierno de Pedro Sánchez busca prohibir el acceso a menores de 16 años.
-
Francia: Ya aprobó una ley que pone el límite en los 15 años y obliga a las plataformas a verificar la identidad de los usuarios antes de fines de 2026.
-
Australia: Implementó una de las legislaciones más duras, impidiendo el acceso hasta los 16 años.
El debate en la Provincia promete ser intenso, poniendo en la balanza la libertad individual, la patria potestad y el rol del Estado como garante de la salud pública en la era digital.