Tiene años 45 es guardavidas y ama nadar. Y si bien este deporte es algo que a muchos les gusta, la vecina del Conurbano sur tiene la posibilidad de desarrollar la actividad nada más ni nada menos que en el Río de La Plata el próximo sábado 17, después de haber desafiado los obstáculos que el deporte le iba imponiendo para cumplir su sueño. “El ancho en línea recta desde Colonia, Uruguay hasta Punta Lara, Argentina tiene 40 kilómetros, es el río más ancho del mundo”, nos relata Ángeles sobre la aventura en la que se zambullirá en menos de diez días.
“Siempre hubo agua en mi vida, no soy original, todos nos desarrollamos en el agua” asegura Ángeles, pero para ella es algo que va más allá del simple deporte recreativo que puede significar para todos nosotros. “Mi vida gira alrededor de mis hijas y el agua. Es como un trabajo, que no me da dinero, sino algo que me gusta más, es la unión entre la naturaleza y mi alma”, le confesó a DiarioConurbano.com la deportista.
Su historia con el agua comenzó desde muy chica: “todos los fines de semana íbamos al mar con mi familia y su sonido me sigue cautivando, no encontré nada que lo supere” sumado a la herencia de la exigencia deportiva que veía y sentía de su padre, jugador de básquet, de quien también heredó el amor por los deportes. “Crecí con una conducta relacionada con la exigencia deportiva” afirma, y que al día de hoy mantiene al pie de la letra.“Entreno seis veces por semana, dos o dos horas y media cuando estamos preparando una carrera” y lo acompaña de una buena alimentación, descanso y tipo de vida, que la ayudan a estar preparada para lo que viene.

“El año pasado tenía planificado nadar en la isla Madeira, Portugal y luego hacer la Hernandarias-Paraná de 88km, en Entre Ríos”, comentó. Ella quería cumplir el sueño de hacer Hernandarias-Paraná, pero las restricciones deportivas le cerraban el camino. “Hasta el momento era sólo para los nadadores de la Federación Internacional de Natación, es decir para profesionales”, por lo que se le cerró la puerta.
Luego de eso, “el organizador nos dice a un grupo de nadadores que buscamos carreras largas, que hace la Hernandarias”, de manera paga. Ángeles tenía dinero guardado para esa ocasión que tanto buscaba, pero cuando le informaron el costo de la misma, una nueva puerta se cerró. “Me dio mucha tristeza no poder nadarla. Salí del grupo de whatsapp porque lloraba de saber que se acercaba la fecha y no podía nadarla” cuenta con nostalgia.
Otra de las restricciones que el deporte le interpuso en su camino fue la edad, pero eso no fue un impedimento para que ella buscara llevar más allá de un número de vida el deporte. “En Santa Fe -donde nada generalmente- no dejan nadar carreras de más de 20 km a los mayores de 35 años, por eso empecé a viajar al exterior”. “Para Prefectura representamos un problema de seguridad por la edad”, pero para ella eso no es así, no sólo porque es guardavidas, sino porque internacionalmente, su edad no es tenida en cuenta. “Me fui a nadar 30km en el mar a Grecia. Allá no tienen problemas, de hecho la mayoría de los nadadores son grandes”.
Pero no bajó los brazos, por eso este año, y gracias a los grandes esfuerzos que hizo durante toda su vida, va a poder nadar en las aguas abiertas del río más ancho del mundo. “Acá estamos, lo vamos a intentar” cuenta orgullosa de la oportunidad en la que se presenta y si bien lo considera en cierta forma un sueño cumplido, asegura que no quiere adelantarse “hasta que no se concrete” porque lo considera algo “sumamente exigente”.
Ángeles, a pesar de tener en su nombre la representación celestial, reconoce que contó con muchos guardianes de su sueño, y detalló a los que piensa cuando agradece el acompañamiento: Club Náutico Ciudad de Berisso; APTRAM; Municipalidad de Almirante Brown; Dra. Juliana Pochetti; Lorena Sanda (guardavidas); Pileta Independiente de Burzaco; Licenciado Jorge Romero (kinesiólogo); Licenciado Chaluquian (Quiropráctico); Gonzalo Galletti (entrenador); Alfredo Macrade (colaboración); y la ayuda incondicional de su hermana Analía De Simón.
