Trinidad Fazzari, estudiante de 17 años del Colegio Inmaculada Concepción de Lomas de Zamora, alcanzó el tercer puesto en las Olimpiadas Nacionales de Filosofía, un certamen que reunió a jóvenes de todo el país para desarrollar y defender ensayos frente a especialistas.
La competencia se llevó a cabo del 20 al 22 de noviembre en la Reserva Experimental de Horco Molle, en Tucumán, impulsada por la Universidad Nacional de Tucumán. La alumna, vecina de Temperley, accedió a la instancia nacional luego de superar las etapas intercolegial, jurisdiccional y provincial.
“Confeccioné un ensayo que tuvo que superar instancias en las que competí con muchísimos otros adolescentes. Lo más desafiante fue mantener el nivel en la defensa, porque muchos trabajos eran muy interesantes y originales”, señaló Fazzari.
En esta edición, los participantes trabajaron sobre dos ejes posibles: las crisis existenciales en las sociedades actuales o la relación saber-poder en el mundo digital. Trinidad eligió el primero y abordó cómo —según su análisis— el sistema capitalista utiliza la insatisfacción personal como motor económico.
“Me encantó tratar este tema porque me permitió subrayar la urgencia de trascender este sistema económico. La felicidad prometida por el mercado es una ficción producida por el marketing y la publicidad. Necesitamos construir un nuevo sistema que contemple la felicidad desde proyectos colectivos”, expresó.
La estudiante destacó el apoyo recibido por parte de su escuela durante el proceso: “Me sentí muy acompañada por la institución, que hizo ferias del plato para juntar fondos, no solo para mí sino también para otros chicos que competían en las Olimpiadas de Química”. Además, agradeció a su profesor de Filosofía, Juan Pablo Gómez Lemos, por la guía y la bibliografía; a su profesora de Literatura, Silvina Requejo, por la ayuda en la corrección lingüística; y al cuerpo docente en general por el acompañamiento.
El día de la presentación, la joven sostuvo que logró defender su trabajo con firmeza: “A pesar de estar nerviosa, no dudé en lo absoluto de mi planteo. Traté de defender mi ensayo con convicción”.
Para Fazzari, la experiencia significó un aprendizaje personal y colectivo. “Los jóvenes debemos alzar más la voz y atrevernos a cuestionar con seguridad”, afirmó. De cara al futuro, indicó que desea “seguir investigando y profundizando en las diferentes formas de opresión que ejerce el capitalismo”.