Vecinos y representantes de la organización vecinal Fuenteovejuna manifestaron su alegría por la aprobación de la norma que limita las demoliciones ilegales en Lomas de Zamora, pero admiten que todavía quedan muchos problemas por solucionan en cuanto al patrimonio arquitectónico y ambiental del distrito.
A pocos días de la aprobación de una norma que limita las demoliciones ilegales, que beneficiará al patrimonio arquitectónico del distrito, la agrupación Fuenteovejuna destacó la aprobación impulsada por el Municipio de Lomas de Zamora. Sin embargo, señalaron que si bien es un paso importante, quedan “muchas” cuestiones por resolver.
Con la nueva medida se busca poner freno a quienes demuelan, sin autorización, edificios anteriores a 1960. Ahora, están obligados a pasar por la comisión evaluadora, para que los apruebe o no.
“Muchas veces, cuando llegaban a la comisión, los edificios ya estaban demolidos. Con la nueva normativa, al que demuele sin permiso le clausuran y no puede construir más arriba. Si demuele una casa de 100 metros cuadrados, solo puede construir máximo cien metros cuadrados”, indicó Bruno Carigiano, uno de los profesionales especialistas en preservación del patrimonio, recomendado por la Ong, al Municipio de Lomas.
En esa línea, Carigiano, explicó a este portal que “en Lomas existían casos en los que demolían para hacer edificio. Primero empezaban las obras y cuando llegaban por el sexto piso, recién pedían el permiso”.
“Ahora, aquel que quiera demoler, tendrá que esperar el permiso. Esto es simplemente un ajuste a la norma, para que esperen el permiso y de esta manera poder conservar el patrimonio arquitectónico del distrito, algo que vienen manifestando desde hace tiempo los vecinos de Fuenteovejuna”, señaló.
Asimismo, el arquitecto señaló que la norma está “perfecta”, pero que “no es una solución definitiva a nada”. “Existen otros problemas, pero por lo menos, ahora el que va a demoler lo va a pensar dos veces. Primero va a tener que pedir el permiso, que se lo va a tener que dar la municipalidad. Si o si tiene que esperar la respuesta de la comisión de demoliciones”, enfatizó.
Según lo indica la Ong, en su página de Facebook, con la medida se “busca limitar gran cantidad de casos como por ejemplo el de Azara al 100 (Arq Ferrara) o Sarmiento al 200 (Barón y Arq Lanati) en que el edificio está en plena construcción, cuando todavía ni siquiera le han aprobado la demolición, o sea que si la casa tenía algún valor, la Comisión Evaluadora se perdió de evaluarlo y el patrimonio cultural ya fue arrasado sin permiso”.
Desde Fuenteovejuna, esperan que “la normativa se cumpla y que sea la primera de muchas normas que beneficien a los vecinos y a la ciudad”.