Afectado por los casi cien días de cuarentena por la pandemia de coronavirus, el Bar Oveja Roja cierra sus puertas porque no puede seguir sosteniéndolo, pero antes realizará un último evento solidario para la gente en situación de calle que van a llevar adelante el sábado.
Ubicado en Portela 131, en Lomas de Zamora, el espacio social y cultural siempre estuvo vinculado al compromiso social. Si bien los responsables del lugar realizaron varios intentos por subsistir, la crisis económica derivada del aislamiento social obligatorio terminó por afectarlo.
En contacto con DiarioConurbano.com, Daniel Waisberg, uno de los dueños, explicó: “Vamos a cerrar el bar porque la cuarentena nos mató. No podemos arreglar con el alquiler y los servicios tampoco bajaron. Recibimos las boletas de luz y gas con el promedio de las últimas dos facturaciones. Nos están cobrando como si estuviéramos laburando a pleno”.
Al mismo tiempo, contó que planean realizar una última jornada solidaria que el espacio llevará adelante el sábado con los voluntarios de las organizaciones con las que trabaja desde que empezó a funcionar.
“El sábado al mediodía vamos a hacer un almuerzo para gente en situación de calle como lo hacíamos antes de la cuarentena y, por la noche, vamos a preparar viandas con las ONG que trabajamos: Caritas, Proyecto Aconcagua, Bondi Sur y Reconéctate a la Vida, para repartirlas en las recorridas nocturnas”, indicó.
Uno de los programas que lanzó Oveja Roja es “+ Que 1 Plato”, donde la gente en situación de calle podía ir a comer al bar y disfrutar de algún juego de mesa. “+ Que 1 Plato es un lindo proyecto para generar la experiencia de crear condiciones dignas”, indicó Waisberg.
Oveja Roja estará trabajando con delivery hasta el viernes, el sábado será el último almuerzo y el 30 de junio a las 15 horas realizará un remate virtual donde se podrá participar en www.bruzoneremates.com.ar.
“Nos quedó varios proyectos culturales que queríamos hacer en el bar, pero será en otra oportunidad. Esperamos volver con algún otro proyecto solidario y cultural como alguna cooperativa”, concluyó.
Por Mabel Cáceres


