La terrible historia de Jhovana, la mujer asesinada por su pareja a mazazos en Lomas

Diego tenía 21 años cuando su madre Jhovana Greis Suárez Chipana, de 40 años, fue asesinada a mazazos por su pareja Favio Richard Ramos Machaca, quien además, violó a su hermana a metros del cadáver de la mujer. El miércoles el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 10 condenó al Ramos Machaca a la pena de prisión perpetua. “Ahora estamos más tranquilos, cerramos un ciclo”, aseguró el joven.

En contacto con DiarioConurbano.com, Diego, uno de los hijos de Jhovana, manifestó: “Por suerte tomamos coraje. Mi hermana fue preparada por su psicóloga para este momento. Hoy siento que cerré un ciclo, pero en su momento estaba muy asustado. Yo era muy chico cuando pasó todo y nunca pensé en la responsabilidad que iba a tener después de la muerte mi mamá”.

El juicio oral comenzó el 10 de junio en los tribunales de Lomas de Zamora. Ese día declararon los hijos de la víctima. “Siempre pensé que este juicio era innecesario. Pensaba que mal que tenga que ir a declarar, contar qué pasó detalladamente, y que mis hermanos vuelvan a pasar por esa situación, de recordar todo. Siempre me preguntaba con qué necesidad pasar por este juicio. Qué evidencias necesitaban para ver qué fue lo que pasó, pero hoy entiendo que era necesario”, explicó el joven luego de conocerse el fallo.

La abogada de la familia, Claudia Perugino, había confirmado en diálogo con este portal que si bien no había denuncias previas, la mujer asesinada “estaba buscando una psicóloga porque había sospecha de que su hija sufría abusos”.Jhovana Greis Suárez Chipana nació en Bolivia. Llegó a la Argentina con su esposo cuando Diego y otro de sus hijos eran chiquitos. Vinieron en busca de un futuro mejor. Villa Madero fue el primer lugar donde se instaló la familia y después se mudaron a otro barrio. Año después, nació la joven que fue apuñalada por su padrastro.

En 2005, la familia sufrió un duro golpe: el esposo de Jhovana murió en un accidente automovilístico y la mujer tuvo que criar a sus hijos sola. En el 2009, viviendo en Villa Lugano conoció a Ramos Machaca, también de nacionalidad boliviana. “En ese tiempo, nos fuimos con mis hermanos a vivir con mi abuela, en Bolivia. Ahí estuvimos un año y después mi vieja nos fue a buscar y nos vinimos a vivir a Budge”, contó Diego.

Jhovana trabajaba de lunes a sábado realizando tareas de limpieza y en sus tiempos libres también trabajaba en la feria de La Salada. “A ella le gustaba mucho laburar y después se ocupaba de la casa”, recordó Diego.

Cuando ocurrió el brutal hecho el 25 de septiembre de 2018, los hijos de la víctima tenían 9, 16, 19 y 21 años. Ese día, Jhovana y sus hijos estaban en su vivienda de la calle Padre Mugica al 4200, en la localidad de Ingeniero Budge. Allí también vivía Machaca Ramos, padre de la menor de sus hijos.

“Veíamos una reacción violenta de parte de nuestro padrastro, pero nunca pasaba a mayores. Tampoco era algo seguido. Esto (el femicidio) no me lo esperaba. Meses antes de que matara a mi mamá ya sentíamos una mala vibra en casa, una energía negativa fea, ya no éramos como una familia. Mi vieja peleaba constantemente con mi padrastro”, relató Diego.

Los hijos de la víctima no tienen familia en Argentina y los hermanos mayores debieron hacerse cargo de los menores. Hoy tres de ellos viven juntos y la joven que fue víctima junto a su mamá se fue a vivir sola. “No se sentía cómoda en mi casa y tampoco la queríamos obligar a que se quede”, explicó el joven.

Y agregó: “Por suerte, ahora conseguí un trabajo. En el momento en que pasó todo estuve un año y medio sin trabajo, haciendo trámites, tratando de obtener la guarda de mi hermana. Ahora estoy más tranquilo. Si bien acá no tenemos familia, estamos acompañados por las amigas de mi mamá y los vecinos”.