El concejal de Avellaneda Primero, Damián Paz, defendió el proyecto presentado junto a los concejales del PRO Lucas Yacob y Yésica Argañaraz que busca prohibir a los «trapitos» en el distrito y cuestionó la falta de accionar del Gobierno municipal ante la problemática. «El estacionamiento dejó de ser libre para los vecinos y se convirtió en una extorsión», aseguró.
En diálogo con DiarioConurbano.com.ar, Paz cuestionó lo que consideró un «abuso» en la apropiación del espacio público por parte de los trapitos y señaló la falta de control por parte de la Municipalidad de Avellaneda para evitar el ejercicio de esta actividad que de acuerdo a lo señalado por el concejal, quien previamente ya había presentado un proyecto en esa sintonía, ha suscitado la queja de muchos vecinos del distrito.
«Hay muchos problemas en el distrito relacionados con los trapitos. Todos los fines de semanas tenés problemas con las barras que se hacen dueñas de Avellaneda y te piden cualquier cosa para estacionar«, aseguró.
De esta manera, el proyecto que lleva la firma de los tres ediles opositores se ubica en la misma sintonía que el presentado en el distrito vecino de Lanús por el concejal de La Libertad Avanza, Ignacio Moroni, que también busca prohibir la actividad, y difiere del aprobado hace dos meses en Quilmes, donde mediante un nuevo marco regulatorio, el Ejecutivo conducido por Mayra Mendoza buscaba integrar a las personas que ya ejercían la actividad al Sistema de Estacionamiento Medido Municipal (SEMM).
Consultado sobre la posibilidad de establecer un sistema similar en el distrito Paz manifestó su desconfianza en cuanto al funcionamiento y al control llevado a cabo por la comuna. «Yo creo que acá no funcionaría, nadie controla a los trapitos, por lo que el pago para los vecinos podría incluso llegar a ser doble», aseguró.
Se estima que el proyecto ingresado por los ediles al recinto sea tratado durante la primer sesión ordinaria del año.