En un contexto marcado por la necesidad social, la Casa Transconurbanes acompaña a muchas personas travesti trans que atraviesan una situación de vulnerabilidad en Lomas de Zamora. El proyecto lo llevan adelante cuatro militantes transexuales que vieron las grandes dificultades alimenticias, de salud y de vivienda que atraviesa el colectivo.
En diálogo con DiarioConurbano.com, Nahuel, uno de los fundadores de la Casa, aseguró: “Hacen falta más espacios visiblemente disidentes para tener lugares en los que nos sintamos seguros y tengamos contención. En esta situación hay muchas personas travesti trans que no son atendidos o que no tienen nada más que un bono de alimentos”.
El sueño de abrir un espacio dedicado para personas de la comunidad travesti trans en el conurbano sur comenzó hace tiempo y la idea es que en un futuro funcione como centro de día. Para colaborar con las donaciones se habilitó una cuenta de Instagram
Por el momento asisten a 20 personas con platos de comida, productos sanitarios, de higiene personal y ropa. Las principales necesidades que padece la población travesti trans es la falta de acceso a la salud integral, a un trabajo formal y a una vivienda segura, ya que muchos son expulsados de sus casas una vez que manifiestan su identidad de género.
“Como masculinidades trans fuimos invisibilizados de muchas maneras y al tener esta posibilidad, decidimos arrancar con todes”, afirmó Nahuel a este medio.

La Casa Transconurbane esta ubicada en Balcarce 478 los lunes, miércoles y viernes de 8 a 15 hs para recibir donaciones. Se espera que una vez que se normalice un poco el contexto, se inauguren talleres y contención de distintos tipos.
En este sentido, Nahuel explicó que “lo que más quieren es salir de la situación de calle y de la prostitucion” y destacó que “si bien en zona sur hay un dispositivo de salud que funciona, no están los médicos correspondientes”. “Necesitamos un endocrinólogo, las personas que tienen VIH necesitan una atención particular y tener que ir de un lugar a otro es violento”, aseveró.
Según datos de la Asociación Travestis, Transexuales, Transgénero de Argentina (ATTA), la población travesti-trans tiene una expectativa de vida de 35 años y un nulo acceso a trabajos registrados además de que más del 80 por ciento se dedica al trabajo sexual para poder subsistir.



