La Diócesis de Lomas de Zamora dispuso que, en el marco del aislamiento social por la pandemia del coronavirus, todas las celebraciones de la Semana Santa se realizarán sin fieles y con los templos cerrados.
Así lo dispuso el obispo de Lomas de Zamora, monseñor Jorge Lugones. No habrá procesión el Domingo de Ramos ni el tradicional lavatorio de pies que efectúan sacerdotes y obispos, en el marco de las ceremonias de la Semana Santa.
Lugones emitió un mensaje a los filigreses en el que propuso seguir las celebraciones que realizarán los sacerdotes, a puertas cerradas, a través de medios electrónicos.
“Nuestros feligreses sean avisados de la hora del inicio de las celebraciones, de modo que puedan unirse en oración desde sus propias casas. Podrán ser de gran ayuda los medios de comunicación telemática en directo, grabados, y dedicar un tiempo oportuno a la oración personal y en familia, con ayuda de subsidios que puedan compartir, cada parroquia, la Comisión Diocesana de Liturgia, la Conferencia Episcopal Argentina, Eclesia…”, señaló el obispo en un comunicado.
Además de las celebraciones sin gente, se determinó que no se realizarán confesiones. Todo en el marco del aislamiento social para la prevención de la pandemia del coronavirus.
Lugones llamó a las familias a tener momentos de oración, en particular por “aquellas personas que sufren por esta pandemia”.
