El obispo de la diócesis de Lomas de Zamora, monseñor Jorge Lugones SJ, presidió este miércoles un momento de oración, el rezo del Vía Crucis y el rito del lavatorio de pies de los detenidos en la Unidad Penal 40 de Lomas. Los ritos tienen lugar en el marco de la Semana Santa que conmemora el catolicismo.
La actividad fue preparada por el párroco de San Francisco de Paula (Ing. Budge) y capellán de la Unidad, presbítero Waldo Brítez, quien hizo una catequesis sobre el tema el Domingo de Ramos, y la Pastoral Carcelaria, con la coordinadora Patricia Alonso y varios laicos colaboradores.
En el marco de la Semana Santa, el obispo de Lomas brindó también una misa en la Unidad N°1 del Complejo Penitenciario Federal de Ezeiza, donde llevó a cabo el rito del lavatorio de los pies a los encarcelados.
La misa, organizada por la Pastoral Carcelaria de la diócesis, fue concelebrada por el párroco de Nuestra Señora de Luján (José Mármol) y capellán de la Unidad, presbítero José Luis Gergolet.
Vía Crucis, lavado de pies con la visita de Obispos, cantata pascual y hasta la inauguración de una capilla fueron algunas de las actividades realizadas en distintos penales de la provincia de Buenos Aires para que las personas privadas de libertad celebren la Semana Santa, informaron fuentes oficiales.
Las actividades contaron con la labor y coordinación de los capellanes del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) y representan el trabajo que los grupos de voluntarios que asisten y colaboran en las unidades penitenciarias, además del acompañamiento de las Diócesis locales.
Durante la cuaresma, días previos a las Pascuas, integrantes de las comunidades parroquiales cercanas a las cárceles convocaron a compartir el tiempo litúrgico de la cuaresma de diferentes maneras.
En ese contexto, las personas privadas de libertad, junto a los capellanes y los laicos que participan de la Pastoral Carcelaria participaron en la preparación del Vía Crucis, a través de la meditación sobre su vida y las circunstancias que actualmente atraviesan.
Algunas cárceles comenzaron las celebraciones unos días antes para preparar a los fieles para la gran fiesta de la Pascua, eje central de la fe católica.
Fuente: Eclesia