El Obispado de Lomas de Zamora presentó un protocolo de prevención frente a abusos sexuales a menores y adultos vulnerables, con el fin de garantizar entornos sanos y seguros en la Iglesia.
El encuentro se realizó en el Instituto Sagrada Familia de Banfield y reunió a unos 200 agentes pastorales, entre sacerdotes, religiosos, referentes de parroquias, instituciones, directivos y docentes.
El protocolo, de aplicación obligatoria en las parroquias y colegios dependientes del Obispado, busca crear ámbitos eclesiales que protejan especialmente a niñas, niños, adolescentes y adultos vulnerables, promoviendo la cultura del cuidado y del buen trato en las instituciones diocesanas.
Entre sus objetivos específicos, establece criterios de selección y formación para quienes trabajen o mantengan contacto con menores y adultos vulnerables. También fija pautas para actuar de manera inmediata ante la detección, revelación o sospecha fundada de abuso sexual, de acuerdo con la legislación civil y canónica, contemplando la atención a la persona denunciante, a su familia, al denunciado y a su entorno.
El documento además subraya la necesidad de impulsar medidas de reparación y ayuda frente al daño ocasionado, y dispone que el agresor asuma su rehabilitación, evitando que tenga contacto habitual con niños y definiendo sus futuras actividades en función de la ley.
El protocolo será presentado nuevamente el sábado 18 de octubre, de 9 a 12, en el Instituto Nuestra Señora de Lourdes de Banfield, ubicado en Rincón y Viamonte. Luego, se replicarán encuentros en la Vicaría de Almirante Brown (Parroquia Nuestra Señora de Luján, Longchamps), en la Vicaría de Esteban Echeverría–Ezeiza y en el Instituto Jesús Niño de Tristán Suárez.
El texto completo del protocolo se encuentra disponible para su descarga en línea.
