Ante la noticia de las (hasta ahora) 23 personas que murieron y otras tantas permanecen internadas en hospitales de diferentes localidades de la zona oeste y noroeste del Gran Buenos Aires luego de haber consumido cocaína adulterada, la Pastoral de Adicciones de la diócesis de Lomas de Zamora emitió una carta sobre el tema. “Esta tragedia se edifica sobre otra, menos visible para la sociedad en general, como es el consumo de drogas”, alertó.
En el mensaje de la pastoral, cuyo delegado diocesano es el presbitero Osvaldo Mouriño, se expresa: “Con estupor y profunda tristeza la sociedad argentina fue sorprendida ayer, con la noticia de numerosas personas fallecidas y otras tantas en estado de salud desesperante, a causa del consumo de una sustancia psicoactiva -aparentemente cocaína- contaminada/adulterada con otra sustancia, también tóxica, una combinación fatal”.
“En este mismo sentido, valga recordar que la última campaña a nivel nacional para la concientización de la comunidad y para la prevención de las adicciones, cumplió ya 20 años. Asimismo, los recursos destinados para la prevención y asistencia de las adicciones son históricamente escasos”, recalcó la Pastoral de Adicciones de Lomas.
Y continuó: “Pero esta dolorosa realidad, en cambio sí es evidente y ampliamente conocida por las familias de los adictos, por las diversas instituciones, organizaciones y espacios que -con muchas dificultades- cotidianamente le ponen el hombro y el corazón a niños, jóvenes y adultos afectados por el consumo”.
Finalmente, exhortó al Estado, incluyendo las áreas, salud, educación, seguridad, justicia y desarrollo social, a “aunar esfuerzos junto a las organizaciones sociales que se dedican a esta problemática para abordarla con la seriedad y eficiencia necesarias”.
“Unidos en la oración, nos estrechamos en un abrazo fraterno con las familias de las personas fallecidas y de aquellas cuyos seres queridos aún luchan por su vida”, expresó pastoral.
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