Profundo dolor en la comunidad católica de Burzaco generó este lunes el fallecimiento del sacerdote Carlos Catani, párroco emérito de la Parroquia de San Cayetano. Tenía 58 años y se había destacado como integrante del grupo de “curas obreros”.
Cercano al Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo, Catani se desempeñó como sacerdotes en distintas parroquias de la Diócesis de Lomas de Zamora, a la vez que trabajaba como obrero metalúrgico.
Catani fue uno de los referentes de la Acción Católica de Burzaco, una de las más importantes del Conurbano.
“Descansa en paz, trabajador infatigable del Reino. Pastor cercano. Predicador valiente. Obrero silencioso. Defensor de los olvidados y perdedores. Enamorado de Jesucristo. Amigo fiel. El último de los curas obreros”, lo despidió Claudio Santagati, defensor General Adjunto de Lomas de Zamora e integrante de las comunidades religiosas de Burzaco que supo conducir el presbítero.
Carlos Catani había nacido el 20 de diciembre de 1936 y siempre había generado un enorme cariño y respeto por parte de los fieles de las distintas parroquias en la que se había desempeñado.
Había sido ordenado sacerdote el 6 de enero de 1964 por el entonces obispo diocesano, monseñor Alejandro Schell.


