La Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la provincia de Buenos Aires (CICOP) y vecinos realizaron en la mañana del sábado un acto en las puertas del Hospital Grierson de Guernica, donde se opusieron al cierre del área de neonatología de ese centro de salud desde el próximo lunes y su traslado al Oñativia de Rafael Calzada. En dialogo con Diario Conurbano.com el titular del gremio, Fernando Corsíglia, indicó que “la solución es conseguir el personal y dotar a las maternidades y neonatologías de las mejores condiciones” en lugar de clausurar el sector. También fustigó contra las autoridades: “Están muy lejos de la capacidad de resolver adecuadamente el sinnúmero de problemas que tenemos”.
Lejos de resolver el largo conflicto que envuelve al nosocomio ubicado en el municipio de Presidente Perón, el mismo llegó a su punto más álgido. Con el cese inminente, desde diversos sectores se agruparon para oponerse al final anunciado por el director provincial de hospitales, Leonardo Busso, en el inicio de la próxima semana.
El presidente de CICOP aseguró que “el problema principal es el mismo que hay en gran parte de las maternidades de nuestros hospitales, que no hay personal” y que incluso tanto en el centro de salud de Guernica y como en los del resto de la provincia la situación se repite.
“No hay neonatólogos ni neonatólogas, esto hace que haya muchas guardias descubiertas y hace que se produzcan esos huecos, que son la mayoría de los días de la semana; por lo que las autoridades piensan que la solución es cerrarlas trasladando la atención, ya no solo de lo neonatológico sino de las maternidades a otros hospitales”.
En éste sentido, confirmó que en el Hospital Grierson “desde hace varios días el servicio de neonatología funciona con dificultades por falta de personal” y detalló que “solo hay tres de guardia y uno de planta, por lo que no llegan a cubrir todas las labores”.
A su vez Corsiglia reveló que allí “los partos normales están siendo muchas veces recepcionados los días de guardia por pediatras que prestan su colaboración, máxime que son pacientes atendidos durante sus nueve meses de embarazo allí”.
Ahora trabajan contra el reloj, ya que el cierre está dispuesto para el próximo lunes 13. Asimismo desde CICOP su titular propuso un final diferente al que estiman desde la cartera de salud provincial que comanda Zulma Ortíz.
“La solución es conseguir el personal y dotar a las maternidades y neonatologías de las mejores condiciones –consideró Corsiglia y atacó- No se entiende como cerrando o achicando se van a resolver los problemas”.
Pero a pesar de todo no perdió el optimismo y deseó: “Esperamos que el lunes en lugar de plantear el cierre, el director de hospitales o la ministra de salud venga con las soluciones”.
Las dos maternidades más cercanas que cuentan con los mismos servicios son el Hospital Oñativia de Rafael Calzada y el Meléndez de Adrogué. El primero será al que se derivarían aquellas madres y recién nacidos que necesiten atención.
Sobre los traslados, el titular del sector de los profesionales de la salud evaluó que “si no se tiene un aceitado sistema de derivación, una atención adecuada y distancias cortas, se hace muy problemático y se pone en riesgo la vida del paciente”.
El abrazo al hospital fue el primero que realizaron antes del eventual cierre, aunque el jueves repetirán la medida mientras luchan por evitar ese desenlace junto a los vecinos que acompañaron en la movilización de este sábado.
“Participamos activamente pero no fuimos los promotores ni los organizadores, fue la comunidad la que se movilizó a sabiendas de la situación del lunes. En acuerdo con ellos vamos a darle la continuidad a estas manifestaciones porque el primer afectado es quien vive en la zona”, precisó.
Por último expresó su desacuerdo con las autoridades provinciales. “Hay muchos problemas y no hay decisiones de funcionarios que tienen que resolverlo”, apuntó al tiempo que fustigó contra los mismos: “Están muy lejos de la capacidad de resolver adecuadamente el sinnúmero de problemas que tenemos”.
FOTO: CICOP
