Luego de una marcha masiva al Obelisco, donde miles de mujeres pidieron por la libertad de los cuerpos y para que los mismos dejen de ser vistos como escandalosos a la hora de, por ejemplo, hacer topples en una playa, los distintos movimientos de género ponen en marchas distintas campañas en busca de una alta adhesión al 8M: un nuevo paro nacional de mujeres en busca de la reivindicación de sus derechos y para exigir que frenen los femicidios. En el próximo movimiento masivo de las mujeres, el 8 de marzo, en coincidencia con el Día Internacional de la Mujer, el colectivo Ni Una Menos en coordinación con distintas entidades a nivel nacional e internacional, y con el apoyo de miles de mujeres, buscarán visibilizar las diferencias sociales que hoy, pleno siglo XXI, las mujeres siguen teniendo en la sociedad, la violencia de género, los femicidios, las muertes por aborto, la precarización laboral, entre otros temas.
“La idea es concientizar de la importancia de que las mujeres paremos, y que si las mujeres paramos, se para el mundo”, sentenció Natalia Valle, representante de Mmovimiento de Mujeres de la Matria Latinoamericana (MUMALA) de Lomas de Zamora, en diálogo con Diarioconurbano.com.
“Desde MuMaLá Lomas estamos haciendo distintas actividades para convocar fuertemente en toda la Provincia y campañas en todo el país en febrero” afirmó en referencia al 8M.
En otra línea, y a días de que una decena de policías montara un operativo en una playa de Necochea frente a la denuncia de un turista por un grupo de mujeres que estaban tomando sol en topless, se realizó el Tetazo en el Obelisco, una movida de mujeres que busca que la libertad de la mujer sea la misma que la de los hombres, y que no se repriman los cuerpos por una postura social de antaño.
De la marcha participaron decenas de mujeres, madres, hijas, amigas, vecinas. Y estuvieron presentes representantes de MuMaLá Lomas de Zamora. “Fue una convocatoria masiva” aseguró, donde se buscó explicar que “la única teta que no molesta es la que vende” y que debe dejar de ser un problema para la sociedad, o ser mal visto.
“Hay un problema con la mujer cuando decide mostrar su cuerpo por su propia decisión, pero no cuando ves por Congreso papeles ofreciendo cuerpos de mujeres o cuando en la tapa de Clarín sale el topless de tal vedette o modelo”, indicó Valle al portal. “Hay un serio problema de moral e hipocresía en el que agarra y defiende la parte comercial, la venta de la mujer y no su propia decisión de mostrarlo”, resaltó la dirigente.
