A pesar de la prohibición del uso de pirotecnia con efecto audible en la Ciudad de Buenos Aires, 18 personas resultaron heridas y debieron ser atendidas en hospitales porteños durante los festejos de Nochebuena. Los datos oficiales relevados hasta las 7 de la mañana del 25 de diciembre muestran que los incidentes se concentraron en distintos barrios de CABA y las víctimas fueron trasladadas a centros especializados.
Siete pacientes con lesiones oculares vinculadas a la manipulación de fuegos artificiales fueron atendidos en el Hospital Oftalmológico Santa Lucía. Seis de los afectados fueron dados de alta tras recibir atención ambulatoria, mientras que el séptimo caso requirió una intervención quirúrgica por heridas menores, sin necesidad de internación prolongada.
En el Hospital Oftalmológico Lagleyze, diez personas consultaron por lesiones causadas por el uso de pirotecnia. Según informaron desde la dirección médica, todos los pacientes presentaron heridas leves que no demandaron internación ni tratamientos de mayor complejidad. Los profesionales remarcaron que la mayor parte de los casos podrían haberse evitado de respetarse la normativa vigente y las recomendaciones de seguridad difundidas durante los días previos.
El Hospital de Quemados reportó la atención de una menor de edad con heridas leves, también relacionadas con la manipulación de fuegos. La paciente fue dada de alta tras la primera evaluación médica, sin que se registraran más ingresos por quemaduras en la institución durante la madrugada.
Durante el operativo de Nochebuena, los hospitales públicos de la Ciudad reforzaron sus guardias para atender emergencias vinculadas a las celebraciones. Las autoridades sanitarias señalaron que, si bien el número de heridos se mantuvo dentro de los parámetros de años anteriores, la mayoría de las lesiones fueron leves y no requirieron internación. Destacaron además la importancia de continuar con la tarea preventiva y la fiscalización activa en vísperas de Año Nuevo, cuando se incrementa el uso de fuegos artificiales.
Por su parte, desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires subrayaron que la prohibición de la pirotecnia con efecto audible apunta a reducir la cantidad de accidentes y proteger especialmente a los sectores más sensibles, como personas con trastornos del espectro autista, adultos mayores y animales domésticos, además de contribuir al cuidado ambiental.