Lo que debía ser un brindis de celebración y alegría terminó en una pesadilla para una familia de Villa Fiorito. Un joven de 20 años resultó herido por una bala perdida en los primeros minutos de la Navidad, convirtiéndose en una nueva víctima de la peligrosa e ilegal práctica de los «disparos al aire» durante los festejos.
El impacto: de la mesa navideña al hospital
El hecho ocurrió en una vivienda de la zona de Fiorito, en Lomas de Zamora. Según el relato de los testigos, el joven se encontraba en el patio de su casa cuando, de repente, se desplomó tras sentir un fuerte impacto. Al notar que sangraba profusamente por la cabeza, sus familiares lo trasladaron de urgencia al Hospital Gandulfo.
Fuentes médicas confirmaron que el paciente ingresó con una herida de arma de fuego, pero afortunadamente se encuentra estable y fuera de peligro. Los médicos destacaron que fue un «milagro», ya que el proyectil no llegó a penetrar zonas vitales que hubieran causado una tragedia irreversible.
El clima en el barrio es de absoluta indignación. «No podemos brindar tranquilos porque hay inconscientes que creen que un arma es un juguete», comentaron vecinos a través de redes sociales. La angustia de la familia, que pasó la Nochebuena en una sala de espera, refleja el lado más oscuro de estas prácticas que, año tras año, se cobran víctimas inocentes.