En una tarde de desahogo en el estadio Alfredo Beranger, Temperley logró una victoria fundamental por 2 a 1 ante San Martín de San Juan. El equipo de Turdera necesitaba imperiosamente sumar de a tres para dejar atrás una racha negativa de ocho partidos sin ganar y, gracias a un gran primer tiempo, logró el objetivo que lo vuelve a posicionar dentro de la zona de Reducido.
Un primer tiempo letal para el Gasolero
El conjunto dirigido por Nicolás Domingo salió a la cancha con la determinación de llevarse por delante a su rival. La apertura del marcador llegó rápido: a los 14 minutos, el experimentado Gabriel «Demonio» Hauche estuvo atento, capitalizó una duda en la defensa sanjuanina y estampó el 1 a 0.
Temperley no levantó el pie del acelerador y continuó lastimando. Tras un remate cruzado del propio Hauche que el arquero visitante desvió con lo justo, llegó el segundo golpe. A los 28 minutos, Franco Benítez sacó un centro preciso que encontró la cabeza de Pedro Souto, quien acomodó la pelota en el ángulo izquierdo para sellar el 2 a 0. Antes del descanso, el arquero Ezequiel Mastrolía fue clave para mantener la ventaja al sacar del ángulo un potente disparo de Sebastián Jaurena.
Aguante, sufrimiento y festejo final
El desarrollo del complemento cambió de tónica. San Martín de San Juan salió decidido a achicar la brecha y encontró su premio a los 11 minutos, cuando el lateral Hernán Zuliani trepó por su banda y sorprendió con un remate al primer palo que dejó sin respuestas a la defensa local.
A partir del descuento, el partido se volvió de dientes apretados. El Gasolero, incómodo y cediendo la iniciativa, decidió refugiarse, jugar con el reloj y apostar a salir de contragolpe. Empujado por el incesante aliento de su hinchada que bajó desde las tribunas en los minutos finales, Temperley logró resistir los embates del equipo cuyano y cerró un triunfo vital para recuperar la confianza y soñar con el ascenso.
