“Ustedes se cargan mi vida”, les escribió desesperada Merlín Díaz a las tres gitanas que le habían pedido 14 millones de pesos – los ahorros de toda su vida – para hacerle una limpieza. Las mujeres tenían el dinero y no le contestaban el teléfono. Un rato después la peluquera de Ingeniero Budge se tomó el ácido muriático que les mostró en un video que les envió a las gitanas a través de Whatsapp, y murió. La joven se quitó la vida y las estafadoras siguen prófugas.
El caso se inició el 15 de enero último cuando Mirta Noemí Mitrovich, Nancy Marina Yovanovich y María Silvia Mitrovich entraron a la peluquería de Merlín Díaz, ubicada en la intersección de Olimpo y San Juan, en la localidad de Ingeniero Budge. Las mujeres se atendieron ese día y comenzaron a entablar una relación con la dueña.
En esas conversaciones, lograron convencerla de que ella no podía progresar con su negocio porque le habían hecho un “trabajo malicioso” en su contra. En esa línea, le aseguraron que ellas podían “curarla” y hacerle una “limpieza espiritual” para que le empiece a ir mejor económicamente.
Si bien el marido de Díaz le advirtió que no confiara en sus clientas, ella siguió en contacto en secreto.
El pasado 20 de enero las gitanas – que luego se determinó que vivían en el barrio La Perla, en Temperley – fueron otra vez a atenderse a la peluquería y le explicaron a Díaz que debían hacer la “limpieza” sobre el dinero que tenía para terminar con la “maldición” que sufría.
Como ya se habían ganado su confianza, la peluquería les entregó todos sus ahorros familiares – 14 millones de pesos – a las gitanas. La condición era que ellas le harían algún “trabajo” sobre los billetes y luego se lo devolverían.
“Pasaban las horas y no respondían los mensajes que les enviaba. La víctima empezó a percatarse de que había sido estafada. Los mensajes suplicando que devolvieran el dinero no cesaban, hasta que en un momento les advirtió que si no se los devolvían se tomaría una botella de aviso muriático. La gitana con la que chateaba leía los mensajes y no le contestaba”, contó uno de los investigadores.
En la causa que instruye el fiscal Ignacio Torrigino aparecen los últimos mensajes sin respuestas de Merlín a las gitanas. Todos tienen un tono desesperante y anticipatorio del final.
LOS CHATS
“Yo no les hice nada. Yo cumplí. Ustedes se cargan mi vida. ¿Así terminará mi vida? ¿Tan mala persona soy?. Y encima no contestan los mensajes”, dice el último chat que les envió la peluquera a las mujeres, y al que accedió DiarioConurbano.com.ar.
Poco antes les había mandado un video mostrándole el recipiente de ácido muriático, anticipando el final si no le devolvían el dinero. Tampoco le respondieron.
Ese mismo 20 de enero, cerca de las 21, Merlín Díaz bebió el ácido y luego le pidió ayuda a su pareja porque se sentía muy mal.
El hombre la llevo al hospital y allí la mujer murió. En el viaje le confesó que las gitanas de las que le había hablado la habían estafado y le pidió que perdonará.
Merlín Díaz dejó una carta en el que les expresaba su amor a su pareja, a su madre y a su madre pero también les apuntó a las tres mujeres que la estafaron.
“Las gitanas son las culpables. Me robaron toda la plata. Me robaron toda la vida”, escribió la peluquera.
Mirta Noemi Mitrovich, Nancy Marina Yovanovich, y Maria Silvia Mitrovich están imputadas por el delito de estafa. Los primeros allanamientos en el barrio La Perla, en Temperley, dieron resultado negativo.
La principal sospecha de los investigadores es que las tres mujeres se encuentran en distintas provincias del interior del país, y la policía las busca intensamente.
