El violento ataque ocurrió a plena luz del día y toda la secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad de la cuadra. La víctima fue arrinconada contra la pared de su casa: «Eran muy chiquitos, tendrían que estar estudiando o trabajando», lamentó.
La inseguridad en el conurbano sumó un nuevo y dramático capítulo este jueves por la tarde en la localidad de Lanús. Una mujer que había salido a la puerta de su casa para buscar a su mascota fue víctima de un violento «robo piraña» perpetrado por una banda integrada por cinco delincuentes, quienes le sustrajeron su vehículo en cuestión de segundos.
El asalto, que quedó íntegramente grabado por las cámaras de seguridad de la zona, tuvo lugar poco antes de las 17:00 horas sobre la calle Guillermo Gaebeler al 2100.
La emboscada: violencia a plena luz del día
Según las imágenes y el relato de la propia víctima, identificada como Cristina, la secuencia fue extremadamente rápida. La mujer se encontraba regresando a su vivienda con su perro cuando, a escasos metros de la puerta, fue sorprendida e interceptada por la banda.
El ataque: Los delincuentes la arrinconaron y la golpearon contra la pared del frente de su domicilio para arrebatarle las llaves de su vehículo, un Toyota Yaris que se encontraba estacionado sobre la vereda.
El botín: Además del rodado, los asaltantes le robaron la cartera y su teléfono celular.
Bloqueo: Un detalle escalofriante de la secuencia es que, mientras ocurría el asalto, la puerta de la vivienda se encontraba abierta y el hijo de la víctima estaba en el interior. Uno de los ladrones se encargó de mantener la puerta trabada desde afuera para impedir que el joven pudiera salir a defender a su madre.
En menos de 10 segundos, los cinco implicados ya estaban a bordo del auto y se dieron a la fuga a toda velocidad.
«Siempre soy precavida, pero no sirve de nada»
Todavía conmocionada por el violento episodio, Cristina brindó declaraciones televisivas en las que relató cómo vivió el momento de terror: «Ellos estaban viendo qué podían conseguir… Un auto, celular, plata. Me encontraron a mí, indefensa».
A pesar del mal trago y los golpes recibidos, la mujer llevó tranquilidad sobre su estado de salud físico, aunque dejó una profunda reflexión sobre la edad de sus agresores: «Dentro de todo lo malo, estoy bien. Siempre soy una mujer precavida, pero no sirve de nada. Eran muy chiquitos, tendrían que estar estudiando o trabajando», concluyó con resignación.
