En una tarde que comenzó torcida pero terminó en una fiesta absoluta de cara a su parcialidad, Club Atlético Temperley demostró jerarquía, contundencia y un gran despliegue de fútbol para vencer por 4 a 1 a Güemes de Santiago del Estero. Por la fecha 18 de la Zona B del campeonato de la Primera Nacional, el conjunto de Turdera supo sobreponerse con rapidez a un inesperado golpe tempranero en el marcador, reaccionó a tiempo y aprovechó al máximo sus ráfagas ofensivas para regalarle una alegría rutilante al pueblo celeste en el estadio Alfredo Beranger.
El encuentro se inició con una sorpresa mayúscula que enmudeció transitoriamente a las colmadas tribunas del «Teatro de Turdera». Apenas corrían 6 minutos de la primera etapa cuando la visita logró golpear primero en las redes: el delantero Thomas Amilivia capitalizó una desatención en una aproximación profunda de Güemes y venció la resistencia del arquero local para estampar el 1-0 parcial.
Una ráfaga letal y la expulsión que rompió el partido
Lejos de ingresar en el terreno de la desesperación, el equipo dirigido tácticamente por Nicolás Domingo acusó el impacto de inmediato, plantó sus líneas en campo rival y comenzó a adueñarse de la posesión de la pelota. La recompensa al esfuerzo llegó a los 23 minutos, tras un centro envenenado enviado al corazón del área que el defensor santiagueño Emilio Lazza, en su afán desesperado por rechazar el peligro, terminó empujando dentro de su propio arco.
Con el envión anímico de la igualdad en el bolsillo, el Gasolero olió la sangre de su rival y fue decididamente por más. Tan solo cuatro minutos más tarde, a los 27′, apareció en escena la potencia física del atacante Facundo Krüger, quien se hizo cargo de ejecutar una pena máxima y decretó el 2-1 desde los doce pasos, desatando la locura en el Beranger.
Si el panorama general ya se presentaba sumamente complejo para el esquema de los santiagueños, el trámite del partido terminó de romperse a los 30 minutos de esa intensa primera mitad. El defensor visitante Facundo Melillán vio la tarjeta roja directa por parte del referí tras cometer una dura infracción. Con el marcador adverso y un hombre menos en el terreno, las aspiraciones de la visita se desmoronaron por completo antes del descanso.
Krüger y Brandán decoraron una tarde perfecta
En el complemento, Temperley manejó los hilos del juego con total tranquilidad, paciencia y criterio en el traslado. A los 11 minutos de la segunda etapa, el intratable Facundo Krüger firmó su doblete personal de la tarde tras una excelente definición individual que decretó el 3-1 y liquidó cualquier atisbo de rebeldía colectiva por parte de los santiagueños.
Para decorar una jornada ideal y a pedir de boca en el sur del Conurbano, el experimentado mediocampo Fernando Brandán frotó la lámpara a los 29 minutos, sacó a relucir su chapa y anotó el 4-1 definitivo. Los minutos restantes sirvieron pura y exclusivamente para que el público local ovacionara de pie a sus futbolistas por el rendimiento colectivo desplegado y celebrara una victoria clave para el futuro inmediato del certamen.
Con este triunfo inobjetable, Temperley ratifica su excelente presente futbolístico tras haber vencido a Chacarita Juniors la jornada pasada, se consolida con fuerza dentro de los puestos de clasificación al Reducido y le avisa al resto de la categoría que dará pelea firme por el objetivo mayor hasta el final de la temporada. El combinado conducido por Nicolás Domingo se despertó a tiempo y ahora se ilusiona formalmente, posicionándose con 26 unidades en el quinto puesto de la Zona B. En la próxima jornada, el Gasolero volverá a ser local en el Beranger en un duelo de alto voltaje frente a San Martín de Tucumán.
